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Una Estrella ( Un cuento de Navidad) primera parte



21 de Diciembre 8.30 A.M.

Desperté temprano, decidí que saldría lo mas temprano posible y tomaría mis primeras vacaciones en mucho tiempo, me sentía excitada la primera navidad sola y lejos de mi casa sentí algo de miedo era una época del aňo que me causaba depresión, nunca tome muy bien estas fechas, aunque no quisiera siempre rodeada de la familia me sentía triste y nostálgica esto me paso siempre inclusive en mi niňes a pesar de los regalos y la suculenta cena de navidad que preparaba mi madre en aquellos tiempos.

Tome las maletas dos apenas, llevaría solo lo necesario, no pasaría mas de una semana fuera de casa, además de no ir muy lejos, había rentado una cabaña en las montañas de San Bernardino una hora y media aproximadamente de camino, el día estaba soleado y bello algo muy común en California aunque en invierno siempre sale el sol son pocos los días que amanecen nublados, tome tranquila la carretera no llevaba prisa además de no haber casi trafico, siempre el manejar me relajaba, acostumbro hacer cortos viajes por carretera
Sola y la radio , pase a poner gasolina comprar cigarros y un café.

Siempre fue mi sueño ver nieve y pasar una navidad en la montaña sentada frente a la chimenea encendida , a pesar de vivir tan cerca nunca vi nieve solo a lo lejos en los picachos de las montañas ya casi estaba en San Bernardino solo seguir instrucciones encontrar la salida y estará en camino y a las puertas de mi cabaña y mi primer aventura en la nieve, digo mi cabaña porque pague el alquiler pero seria hermoso poder comprarla y pasar ahí los inviernos acompañada de mis sueños un buen libro y una copa de vino.

El Camino era sinuoso lleno de curvas y mucha vegetación aun no cai suficiente nieve para que se viera como en las postales navideñas todo blanco, apenas en el suelo rastros de la noche anterior pequeños charcos de agua y tierra, pero el lugar era hermoso y sobre todo muy tranquilo seguí subiendo por el angosto camino había algunas casitas de techo de teja y gruesos troncos un sin fin de pinos, increíble haber vivido tanto tiempo tan cerca y nunca haber conocido este lugar a pesar de que el sol brillaba se sentía el aire frío, seguí buscando la dirección que había garabateado en un papel 1245 Colorado Wy. Dos calles mas y se veía el letrero verde con letras blancas eran cinco cabaňitas construidas en las faltas de la montaña pequeñas todas al frente de madera y ladrillo rojo con una gran ventana al frente.

Localice el numero era la penúltima 1245 estacione el coche frente a la puerta y empecé a hurgar en mi bolso tratando de encontrar la lave, como de costumbre empecé sacando la cartera la cigarrera y un sin fin de objetos que cargo siempre aunque no los necesite realmente, siempre pensé que el dolor de mi hombro izquierdo era precisamente por el peso de mi bolso, por fin localice la llave y baje del auto, decidí inspeccionar primero el lugar antes de bajar mis maletas, se me había dicho que junto con el alquiler encontraría en la nevera lo suficiente para pasar una semana sin problemas así que no pase por el mercado confiando en que encontraría todo en orden y de no ser así bajaría al poblado mas cercano unos 25 minutos apenas. Eran las 11:00 de la mañana y aunque nunca acostumbro desayunar tenia algo de hambre, abrí sin mucho trabajo la puerta y me quede parada en la entrada.


Un lugar pequeño pero magníficamente acogedor el piso de madera pulida, un sillón rústico de piel una mesa de centro y una inmensa chimenea cubriendo casi toda la pared del frente, a un lado un buen abastecimiento de troncos cortados, increíble un árbol de navidad decorado con pequeñas luces encendidos dos regalos al pie del árbol y un diminuto nacimiento de barro, al otro lado de la estancia una mesa redonda con dos sillas solamente un mantel rojo y verde, servicio para dos y en el centro una ramo de nochebuenas y una botella de champán escoltada por dos velas rojas, hummm pero yo estaba sola, bueno cenara sola y guardaría la botella para mejor ocasión no dejaría que la tristeza echara a perder mis vacaciones.

La cocina toda pintada de blanco y azul una estufa blanca también una nevera y cuatro alacenas arriba del zinc, abrí la primera galletas, pan blanco latas dulces bueno de todo, en la nevera igual jamón pollo carne, tres botellas de vino y frasco de leche unas latas de refresco y algunas botellas de agua, exactamente como me habían dicho que estaría todo, bueno eso me agrado no tendría que manejar al poblado mas cercano para comprar provisiones creo que lo que había en la alacena era mas que suficiente para 15 días , salí a recoger mis maletas me prepararía un emparedado de jamón y después guardaría mi ropa.

6:00 PM abrí los ojos ya había oscurecido solo las luces del árbol seguían encendidas, me había quedado dormida en el sillón de la sala toda la tarde, fui a la cocina por un café mientras se calentaba el agua regrese a la sala a encender la chimenea ya empezaba a sentir frío, después de tres intento lo logre bueno no era tan difícil los leños estaban secos y cortados, pero nunca fui muy diestra para esas cosas tan simples siempre pedí ayuda hasta para cambiar un bombillo o abrir una lata.

Fui por mi café y pase a la única habitación que había aparte de la estancia y la cocina, una cama grande un mueble para colocar la ropa otro sillón de cuero y una mesa para la televisión una mesita lateral con una lampara, ya era tiempo de desempacar, me sentía bien, tranquila y contenta se empezaba a sentir el calorcito de la chimenea por toda la casa, dos sorbitos de café y entraría en calor, no me tomo mucho tiempo acomodar la ropa en el perchero y sacar las cosas de aseo personal y colocarlas en el baño que también era reducido pero a pesar de su tamaño no se como se las ingeniaron para poner una gran tina y claro la ducha y un espejo bueno era tiempo de consentirme no tenia mucho que hacer, había llevado conmigo dos libros y mi cuaderno para escribir, siempre me gusto escribir cosas lo que veía, lo que sentía lo que me ocurría y hasta lo que me platicaban los conocidos que indiscreción la mía pero siempre tuve cuidado de cambiar los nombres.

Llene la tina con agua caliente y encontré a un lado de la misma dos velas y un frasco de sales y espuma, bueno con todo esto necesitaba una copa de vino prender las velas que mas podía pedir un poco de música y a soñar .... tome un baño creo que largo ne me di cuenta del tiempo que paso me relajo el ambiente la música suave y la copa de vino, creo que hasta dormite un poco, salí y me di una ducha con agua tibia y me envolví en la gran toalla azul afelpada y fui en busca de mi pijama de franela y mis chinelas, hacia todavía algo de frío, me acosté y trate de leer un poco.

Me despertó un ruido fuerte en la parte de atrás de la cabaña instintivamente brinque y encendí la luz fui a asomarme a la ventana con cautela pero no se veía nada la neblina era densa me dio un vuelco el corazón y empezó a latir locamente, no había soñado aunque me dormí casi inmediatamente que me acosté y ya casi amanecía silencio total, fui a revisar el resto de la casa con un poco de temor nunca antes había estado totalmente sola y fuera de mi casa, en un lugar tan apartado, nada todo tranquilo y en orden bueno regresaría a la cama y trataría de dormir otro rato.

22 de Diciembre 11.45 A.M

Desperté con dolor de espalda, mucho tiempo en la cama, me di una ducha rápida necesitaba un café, me puse un pantalón de pana y un suéter de cuello alto, calcetines y botas cortas, me recogí el pelo en un moño y fui a la cocina, en lo que hacia el café freí algo de tocino un par de huevos y pan tostado desde el emparedado del día anterior no había probado bocado tenia hambre y sentía el estómago vacío, comí rápido lave los platos y los coloque en el mismo lugar, y ahora que haría todo el día apenas la 1:00 de la tarde tome mi cartera y salí a caminar un rato.

De las cabañas vecinas solo una estaba ocupada , las otras tres se veían cerradas, camine a lo largo de la calle ya no quedaban rastros de la nieve derritiéndose como el día anterior cuando llegue, tal vez no me tocaría ver nevar no muy lejos encontré una vereda bordeada de altos pinos por su tronco y tamaño deberían de tener mas de 50 años decidí explorar un poco y me adentre camine cerca de 15 o 20 minutos, baje una pequeña colina y encontré una explanada llena de verdes arbustos y flores silvestres si en diciembre no hay flores y para que mi sorpresa fuera mayor también descubrí un riachuelo con pececillos de colores, no podía definir con palabras lo que sentí al estar ahí todo era diferente el cielo se veía mas azul el día claro se oia el canto de las aves pero lo mas intrigante era que ese lugar no correspondía de ninguna manera a un paisaje de invierno seria artificial todo aquello me senté a un lado del riachuelo cerré los ojos y deje volar mi imaginación se estaba tan bien ahí no se cuanto tiempo paso pero de pronto sentí pasos y oí el crujir de la hojarasca en la entrada del camino seria algún animal? Me incorpore para tratar de ver sin hacer mucho ruido, en ese momento me reprendí por haberme alejado tanto a pesar de mis años seguía siendo una inconsciente , nada ya no escuche nada me recoste de nuevo y seguí ensimismada en mis pensamientos solo se oia el correr del agua.
A mis espaldas sonó una risa suave y cristalina hola me saludo me voltee de inmediato era una pequeña entre 5 y 6 años con un cabello rubio cenizo ensortijado una piel tan blanca que parecía una muňequita tallada en alabastro una nariz pequeña y respingada una amplia sonrisa maravillosa dos hoyuelos en cada mejilla y unos ojitos de largas pestañas chispeantes, hola le respondí vives cerca de aquí ? No, me respondió aun sonriendo viene por unos días solamente - ha entonces estas como yo de vacaciones me imagino que con tus padres no es así? - si algo así -y como te llamas amiguita? Yo me llamo Rondina y tu ? - Yo me llamo Anna que bonito nombre el tuyo nada común nunca antes lo escuche de verdad que es original en cambio el mio encuentras Annas hasta en la sopa me reí de mi propio chiste, también es bonito tu nombre no te gusta? Si claro que si aunque se me hace corto y suena seco Anna no te parece? No me respondió creo que es como tu lo sientas y lo veas me llamo la atención lo coherente y rápido de sus respuestas siendo una niña tan pequeña bueno me dijo me tengo que ir pero mañana te espero para platicar contigo -conmigo? Si me respondió pero sera mañana ahora tengo que irme y al termino la frase hecho a correr por entre los arbustos con una agilidad que solo los niños tienen en lo que me puse de pie había desaparecido de mi vista.

Bueno seria mejor que yo también emprendiera el camino de regreso no era muy tarde pero oscurecería pronto y no quería extraviarme en el camino, empecé a caminar sin mucha prisa disfrutando del paisaje tal vez seria que me sentía muy contenta y tranquila conmigo misma pero todo me parece novedoso y bello era como si nunca hubiera visto con detenimiento la naturaleza en el agitado mundo en que vivimos ahora se le presta poca atención a estas cosas, salí de la vereda y sentí una ráfaga de frío azotandome las mejillas apresure el paso el cielo se veía ya oscuro cargado de nubarrones negros parecía que caería una tormenta a unos pasos de la puerta empezaron a caer gruesos goterones de agua helada entre rápidamente me quite el abrigo y lo colgué en el perchero justo atrás de la puerta, encendí de inmediato la chimenea y fui a la cocina, me prepare algo ligero para comer y una humeante taza de café, afuera caía un tremendo chubasco si me hubiera tardado un poco mas no me habría salvado de tremendo baño.

Me recoste libro en mano pasaría el resto de la tarde leyendo y tal vez si las musas quisieran vivisitarme escribiría algo para Navidad aunque ya faltaba poco y no había traído conmigo mi laptop pero lápiz y papel si
Así que podría garabatear alguna idea y después le daría cuerpo y forma, fue un sueño ligero como estar entre dormida y despierta oia voces pasos risas algunas veces muy cerca de mi otras distantes pero aunque quise abrir los ojos los sentía tan pesados que no lo logre y cai en un sueño profundo y pesado, cuando logre abrir los ojos sentía pesada la cabeza ya había amanecido y el sol asomaba tímidamente entre las montañas.




Continua................


Soy Mia



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Publicado el: 02-01-2004
Última modificación: 00-00-0000


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