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EfraÃn Bartolomé | |
La gran selva dormida: gritos bramar de monos crujir de ramas leves y un silencio magnÃfico después Desde la fronda un billón de ojos miran el estrellado cielo: su reflejo El ancho rÃo fluye como una vena dulce en la espesura La densa noche tropical y su vaho amoroso... | |
Aquà la selva Larga la soledad con que nos nutre Hora de lentos pies donde el puñal se hunde RaÃz de luna helada sus venenos más fuertes Aquà el árbol anclado en el asombro: lagunas congregadas al silbo de serpientes El saraguato rasca su viejo cuerpo El quetzal... | |
Para Gertrude Duby I Aquà la selva Larga la soledad con que nos nutre Hora de lentos pies donde el puñal se hunde RaÃz de luna helada sus venenos más fuertes Aquà el árbol anclado en el asombro: lagunas congregadas al silbo de serpientes... | |
Para Balam, mi hijo I Llueve. Llueve desde hace dÃas. Hoy desperté con una sensación de tibia soledad. Desde mi hamaca escucho el chasquido parejo de la lluvia. DÃas atrás los chicleros mataron un gran tigre: me dolió, pero me gustarÃa llevarme la piel para que en ella duermas... | |
Para qué hablar del guayacán que guarda la fatiga o del tambor de cedro donde el hachero toca A qué nombrar la espuma en la boca del rÃo Lacanjá Espejo de las hojas Cuna de los lagartos Fuente de macabiles con ojos asombrados Quizá si transformara en orquÃdea esta lengua ... | |
Para qué hablar del guayacán que guarda la fatiga o del tambor de cedro donde el hachero toca A qué nombrar la espuma en la boca del rÃo Lacanjá Espejo de las hojas Cuna de los lagartos Fuente de macabiles con ojos asombrados Quizá si transformara en orquÃdea esta lengua... | |
Descorro las cortinas de la noche y entra el rumor de Tuxtla hasta el cuarto de hotel donde como una cicatriz del aire arde el recuerdo de tu cuerpo La limpieza perfecta del espejo me devuelve una imagen incompleta borrosa... | |
¿Has oÃdo, amada? Tú eres la Tierra y yo soy el Cielo Tú eres el lecho de los rÃos y el asiento del mar y el continente de las aguas dulces y el origen de las plantas y de los tiernos o duros o feroces animales de pluma o pelo o sin pluma ni pelo Yo soy la lluvia que te fertiliza... | |
Miro la masa verde desde el aire Hierve Es una masa informe que se agita en un sueño difÃcil inquietante Tiembla la furia verde El sueño manotea viscosidades tiernas Tiernos odios Su ciega cerrazón de verde espuma herida... | |
I Con regusto de ciervo entre las fauces el puma tiene sed Su pupila apuñala el corazón del aire Todo futuro es verde Entrar ahà Dejar en las espinas la piel y la memoria Ser sobre el humus sol que se arrastra y trastorna su espina dorsal como los gatos ... | |
Con regusto de ciervo entre las fauces el puma tiene sed Su pupila apuñala el corazón del aire Todo futuro es verde Entrar ahà Dejar en las espinas la piel y la memoria Ser sobre el humus sol que se arrastra y trastorna su espina dorsal como... | |
Todo quiere ser agua Quiere licuarse la montaña entera Las atalayas hunden en el rÃo sus leves pies calcáreos Quemados por la boca espumeante del calor los cactos arden amando ya su polvosu ceniza que un dÃadescenderá sobre las aguas Se quieren agua el lirio y la sombra ... | |
Todo quiere ser agua Quiere licuarse la montaña entera Las atalayas hunden en el rÃo sus leves pies calcáreos Quemados por la boca espumeante del calor los cactos arden amando ya su polvo su ceniza que un dÃa descenderá sobre las aguas... | |
Cuando el Fuego ama al Agua, y la acaricia, la enciende y la calienta hasta la ebullición, nace un producto nuevo que integra a los amantes en alquÃmica unión y al que nombramos caldo. Trabajé todo el dÃa, labrando en una piedra una vasija blanca, y después me dormÃ. ... | |
Cada vez que le descubro a mi mujer un gran poeta y la convenzo con mi entusiasmo y mi memoria y mi alegrÃa y ella lo lee y lo nombra y lo disfruta arde mi corazón con unos celos miserables ¿Por qué se me adelanta ese canalla?... | |
Toda la página del cielo para poner un Nombre Todas las palomas traspasando la niebla matinal para erigir un sueño Despierten cúpulas somnolientas de la Ciudad Ya el joven sol se filtra haciendo restallar su luminoso látigo en la mitad brillante de los árboles... | |
Las once de la noche y el trópico descansa de un combate feroz contra sà mismo Vuelan nocturnas mariposas torpes Hiende la luz el agua Canta un sapo en la sombra que parte en dos la noche: denso muro de grillos Y estoy aquà sin tus libros a mano... | |
Del repecho más alto del acantilado que fue se despeñó hasta el fondo de sà mismo. Tardó toda su vida cayendo. Ya llegó... | |
Vibro Estoy cantando Ilumino la oscuridad cantando De la fruta ligeramente amarga del corazón se levantan delgadas capas de una suave corteza Capas ligeras como el aroma que se desprende bajo el sol de un paquete compacto de grandes hojas de tabaco... | |
¿Quién es el muerto en traje de bodas de este dÃa?; La una de la tarde: su campanada resquebraja el interior del dÃa: resquebraja la luz:me resquebraja La una: su lentÃsimo bronce Hacia nosotros vuela la una de la tarde: la paloma: la paloma podrida de la tarde... | |
He sido siempre un hijo de la Luna. Siempre vi, desde niño, las Lunas más hermosas: la enorme Luna en llamas de Ocosingo saliendo allÃ, justo detrás del cerro, tras la casa del rancho.La enorme Luna roja sobre el inmenso valle, en el Anochecer... | |
Lengua de mis abuelos habla por mà No me dejes mentir No me permitas nunca ofrecer gato por liebre sobre los movimientos de mi sangre sobre las variaciones de mi corazón En ti confÃo En tu sabidurÃa pulida por el tiempo como el oro en pepita bajo el agua paciente del claro rÃo... | |
Un sol del tacto Por la intrincada selva de mis nervios lo miro caminar Perfecto hijo del dÃa y de la joven sombra... | |
El poeta tiende su arco en el Origen y prende una flecha de sangre sobre la playa del futuro *** Del mar Del ciego mar Del multiforme y áspero y terrible y verde y negro y espumoso y tormentoso mar señores vengo *** Ella me espera frente al mar No sabe cómo soy pero Ella y las... | |
Éste es mi territorio más secreto: he amado a la Diosa. Fui Acteón y soy el corzo ya. Huyo entre matorrales y mi propia manada me persigue: hiere mi amante piel. Con ladridos aún, pero mi entraña sabe que no tardarán mucho en darme alcance... | |
Pero ya basta He aquà al dinamitero Este es el sobrestante Este es el tractorista que despeñó su máquina junto a un alud de rocas más grandes que el tractor Partiremos ese cerro cabrones! Que caigan esos árboles esas rocas esa peña mayor Que se abra... | |
Llaman a la puerta Es de noche y están tumbando la puerta Todos duermen Duerme la oscuridad El viento inmenso inmensamente duerme su inmenso sueño Duerme la noche Duermen las estrellas Pero en mi casa llaman con una piedra enorme que golpea iracunda... | |
Puerta del ocotal Lugar del Señor Negro Territorios donde Votán reina en la noche y en el dÃa Y hablan las fuentes Oigo una voz desde el fondo del Tiempo: Este es el territorio que di a mi descendencia Y la descendencia: Esculpà fechas y sucesos en la piedra... | |
Subo al despeñadero Me paro en la gran piedra: el amplio valle duerme bajo el esplendor Veo esos hilos de agua esos leves arroyos esos bravos torrentes esos rÃos menores esos rÃos mayúsculos internándose en los huertos de Dios... | |
TodavÃa llegaba el gato grande a hacer perjuicio a veces TodavÃa se oÃan los rumores Se oÃa que un relámpago entró y no dejó más señas que unas manchas de sangre TodavÃa se ponÃa de puntas el vello de la espalda ante la huella hundida —bien marcada en el lodo... | |
La tempestad ha comenzado a grabar su nombre sobre el polvo. Tengo hambre, tengo dolor, tengo tristeza, tengo un deseo profundo de confundirme con el mar, de integrarme a la piedra, de perderme en el aire podrido de la ciudad. Quiero tocar la fuente del rayo. He visto la luz postrada... | |
Este Ãntimo tono de plácida dulzura en que la luz deambula desnuda por la tierra El sol niño que asoma su rostro sobre el lago Los millares de flores amarillas danzando A lo lejos la leve lÃnea azul de las colinas: ala del cielo añil lamiendo el agua... | |
El peso del silencio El valle que se aleja de sà mismo a galope Hoy vine a ver esta distancia que se fuga escondida tras el oro del dÃa Qué hermoso espejo el sol para el valle extendido Vaga el pensamiento al ras de los potreros Desciende el alma culebrita a la canción del valle... | |
La soberbia montaña y su verde esplendor Los follajes magnÃficos donde las aves pulen su primor encendido y los monos aúllan y braman y reinan a cien metros del suelo donde jaguares beben en aguas transparentes y los diez mil arroyos van conformando el rÃo... | |
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