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25 poemas aleatorios en video

 
   Terminó como había vivido la belleza… Terminó como había vivido la belleza… de Armando Uribe Arce

   Armando Uribe Arce
      Por Armando Uribe Arce    

Terminó como había vivido la belleza. La envidié antes de conocerla y después de casados y ahora se le envidia su muerte. Al imposible que supo llevar su vida como en andas y que estos últimos años los pasó ejercitando un arte que la revelaba...

 
   Velorio Velorio de Jorge Meretta

   Jorge Meretta
      Por Jorge Meretta    
primeros versos

Hemos dejado al muerto último en la fila de un invierno. Llueve y tiene suerte: un muerto nada tiene que perder en el velorio de un paraguas llorándose la lluvia para adentro...

 
   No es que muera de amor No es que muera de amor de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

No es que muera de amor, muero de ti. Muero de ti, amor, de amor de ti, de urgencia mía de mi piel de ti, de mi alma de ti y de mi boca y del insoportable que yo soy sin ti. Muero de ti y de mí, muero de ambos, de nosotros, de ese, desgarrado, partido, me muero, te muero, lo morimos...

 
   Donde nunca jamás se lo imaginan Donde nunca jamás se lo imaginan de Eliseo Diego

   Eliseo Diego
      Por Eliseo Diego    
primeros versos

Entonces ya es seguro que estás muerto No volveremos otra vez a verte Jugar con el aliento de los hartos Al escribir como al desgano: Che, Sobre el dineroEntre leyendas Viniste brevemente a nuestro día Para después marcharte entre leyendas. Cruzabas en la sombra, rápido...

 
   Julito (2) Julito (2) de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Mamá, tengo la barriga llena de hambre, dice. Y la mamá ríe y le trae la leche. Al rato, ya dormido, se sobresalta y mueve los brazos y las piernas. La mano de la madre le acaricia la espalda, se queda quieto. En su plácido rostro el corazón descansa. Vienen las estrellas en aviones...

 
   La muerte llega La muerte llega de Julio Torres Recinos

   Julio Torres Recinos
      Por Julio Torres Recinos    
primeros versos

La muerte llega con su mano suave a cerrarle los ojos, a darle palmadas en la espalda al pobre para que se duerma. La muerte llega a aligerar cargas, a apresurar días,a terminar ciertos asuntos, a detener pasos. Llega la muerte y el cuerpo sonríe...

 
   Con la flor del domingo Con la flor del domingo de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Con la flor del domingo ensartada en el pelo, pasean en la alameda antigua. La ropa limpia, el baño reciente, peinadas y planchadas, caminan, por entre los niños y los globos, y charlan y hacen amistades, y hasta escuchan la música que en el quiosco de la Alameda de Santa María...

 
   Pleamar Pleamar de Oliverio Girondo

   Oliverio Girondo
      Por Darío Grandinetti    
primeros versos

Nada ansío de nada, mientras dura el instante de eternidad que es todo, cuando no quiero nada...

 
   Versos varios Versos varios de Alejandra Pizarnik

   Alejandra Pizarnik
      Por Ariadna Gil y Darío Grandinetti    

la noche bebió vino y bailó desnuda entre los huesos de la niebla. Los muertos no emiten señales de ninguna suerte. Mala suerte y paciencia, puesto que la vida es un lapso de aprendizaje musical del silencio. Sonríe y yo soy una minúscula marioneta rosa con un paraguas triste...

 
   Te quiero a las diez de la mañana Te quiero a las diez de la mañana de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Te quiero a las diez de la mañana, y a las once, y a las doce del día. Te quiero con toda mi alma y con todo mi cuerpo, a veces, en las tardes de lluvia. Pero a las dos de la tarde, o a las tres, cuando me pongo a pensar en nosotros dos, y tú piensas en la comida o en el trabajo diario...

 
   No te salves No te salves de Mario Benedetti

   Mario Benedetti
      Por Darío Grandinetti    
primeros versos

No te quedes inmóvil al borde del camino no congeles el júbilo no quieras con desgana no te salves ahora ni nunca no te salves no te llenes de calma no reserves del mundo sólo un rincón tranquilo no dejes caer los párpados pesados como juicios...

 
   Los huesos de mi padre Los huesos de mi padre de Rodolfo Hinostroza

   Rodolfo Hinostroza
      Por Rodolfo Hinostroza    
primeros versos

Serán éstos los 206 aristocráticos huesos de mi padre? Todos completos, con su maxilar inferior, su frontal, sus falangetas, su astrágalo, su vomer, sus clavículas? No se habrán confundido en la Fosa Común con los de un vagabundo...

 
   Comunión plenaria Comunión plenaria de Oliverio Girondo

   Oliverio Girondo
      Por Darío Grandinetti    
primeros versos

Los nervios se me adhieren al barro, a las paredes, abrazan los ramajes, penetran en la tierra, se esparcen por el aire, hasta alcanzar el cielo. El mármol, los caballos tienen mis propias venas. Cualquier dolor lastima mi carne, mi esqueleto...

 
   Verano Verano de Eliseo Diego

   Eliseo Diego
      Por Eliseo Diego    
primeros versos

Ésta es la plenitud, el tiempo entero, el sellado esplendor del mediodía. En ráfagas de luz el sol envía el oro eterno al aire pasajero. Bien dibujando el árbol, bien ligero el trazo de las hojas en el día. Más honda en cambio y más y más umbría la huella del trabajo en el sendero...

 
   Y tú amor mío... Y tú amor mío... de Carlos Barral

   Carlos Barral
      Por Héctor Rosales    
primeros versos

Y tú amor mío, ¿agradeces conmigo las generosas ocasiones que la mar nos deparaba de estar juntos? ¿Tú te acuerdas, casi en el tacto, como yo, de la caricia intranquila entre dos maniobras, del temblor de tus pechos en la camisa...

 
   El ausente (fragmento) El ausente (fragmento) de Alejandra Pizarnik

   Alejandra Pizarnik
      Por Ariadna Gil y Darío Grandinetti    
primeros versos

La sangre quiere sentarse. Le han robado su razón de amor. Ausencia desnuda. Me deliro, me desplumo. ¿Qué diría el mundo si Dios lo hubiera abandonado así? II Sin ti el sol cae como un muerto abandonado. Sin ti me tomo en mis brazos y me llevo a la vida a mendigar fervor...

 
   Lo imposible Lo imposible de Juana de Ibarbourou

   Juana de Ibarbourou
      Por Cecilia Salerno    
primeros versos

Ah si pudiera ser de piedra o cobre Para no sufrir! Para que así dejara de fluir La cisterna salobre De mi corazón. Para que así mis ojos se apagaran Cual dos trozos mojados de carbón. ¡Convertir en metal la greda viva, La greda miserable y sensitiva Donde ha hecho nido la culebra negra...

 
   Para traducir no hay que saber idiomas Para traducir no hay que saber idiomas de Floridor Pérez

   Floridor Pérez
      Por Floridor Pérez    
primeros versos

Escribió un legendario poeta chino de la dinastía T ang: abandona a tiempo tu poesía o tu mujer. Tradujo un académico: ha pasado el tiempo de la poesía amorosa. Un sacerdote aseguró que decía: no se puede servir a dos señoras...

 
   Me intriga que sería lo que te gustó de mí... Me intriga que sería lo que te gustó de mí... de Ernesto Cardenal

   Ernesto Cardenal
      Por Ernesto Cardenal    
primeros versos

Me intriga que sería lo que te gustó de mí. Tal vez un alma de ojos tristes. Y un sabor no probado por nadie todavía. De: El telescopio en la noche oscura

 
   Oye Señor mi causa justa (Salmo 16) Oye Señor mi causa justa (Salmo 16) de Ernesto Cardenal

   Ernesto Cardenal
      Por León Gieco    
primeros versos

Oye Señor mi causa justa atiende mi clamor Escucha mi oración que no son slogans Júzgame tú y no sus Tribunales Si me interrogas de noche con un reflector con tu detector de mentiras no hallarás en mí ningún crimen...

 
   La madre La madre  de Alvaro Figueredo

   Alvaro Figueredo
      Por Alvaro Figueredo    
primeros versos

Una que sin rubor ni tregua lame el mundo el ácido salobre amargo y siempre y es una y una y una madre nocturna donde fuera y nadie se arrastra aúlla aúlla cruza a ciegas la brasa el hormiguero con su mano llena de leche y lástima empujando la piedrapiedra el enmohecido cristo de hiel y nieve...

 
   Siéntate ahí... Siéntate ahí... de Francisco Hernández

   Francisco Hernández
      Por Francisco Herrnández    
primeros versos

Siéntate ahí, sobre esa piedra, la más blanca, a la entrada de la casa en ruinas. Abre las piernas. Así. Ahora sube la izquierda al escalón, el menos claro, y permite al rebozo acomodarse en la rodilla. ¿Te quitaste el cinturón de castidad como te lo pedí?...

 
   hablarte o deshablarte, dolor mío... hablarte o deshablarte, dolor mío... de Juan Gelman

   Juan Gelman
      Por Federico Bonasso    
primeros versos

hablarte o deshablarte/ dolor mío/ manera de tenerte/ destenerte/ pasión que muda su castigo como hijo que vuela por quietudes/ por arrobamientos/ voces/ sequedades/ levantamientos de la ser/paredes donde tu rostro suave de pavor estalla de furor/ a dioses...

 
   Un Soneto me manda hacer Violante... Un Soneto me manda hacer Violante... de Félix Lope de Vega

   Félix Lope de Vega
      Por Carmen Feito Maeso y Francisco Portillo    
primeros versos

Un Soneto me manda hacer Violante, que en mi vida me he visto en tal aprieto: catorce versos dicen que es Soneto, burla burlando van los tres delante. Yo pensé que no hallára consonante, y estoy á la mitad de otro quarteto; mas si me veo en el primer terceto...

 
   Los pobres en la estación de autobuses Los pobres en la estación de autobuses de Ledo Ivo

   Ledo Ivo
      Por Ledo Ivo    
primeros versos

Los pobres viajan. En la estación de autobuses levantan los pescuezos como gansos para mirar los letreros del autobús. Sus miradas son de quien teme perder alguna cosa: la maleta que guarda un radio de pilas y una chaqueta que tiene el color del frío en un día sin sueños...