|
25 poemas aleatorios en video | |
|
Dicen…
| |
|
Nuria Parés Por Nuria Parés | |
Anda por todas partes. Lo he leído y lo sigo leyendo todavía. Anda por todos lados, anda en todos los ojos que lo miran brillar en la blancura de las páginas con su cándida luz inofensiva. Que soy, que somos (nos lo dicen) la España peregrina... | |
|
Madres del pueblo
| |
|
Augusto Roa Bastos Por Augusto Roa Bastos | |
No cayeron tumbadas por las balas, se inclinaron tan sólo hasta la tierra.Madres adolescentes, centenarias abuelas, toscas mujeres, madres suaves, piedra humana doliente, leve corteza germinal. Madres de estibadores, rugosas campesinas... | |
|
No es más
| |
|
Eliseo Diego Por Eliseo Diego | |
Un poema no es más que una conversación en la penumbra del horno viejo, cuando ya todos se han ido, y cruje afuera el hondo bosque; un poema no es más que unas palabras que uno ha querido, y cambian de sitio con el tiempo... | |
|
Julito (2)
| |
|
Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Mamá, tengo la barriga llena de hambre, dice. Y la mamá ríe y le trae la leche. Al rato, ya dormido, se sobresalta y mueve los brazos y las piernas. La mano de la madre le acaricia la espalda, se queda quieto. En su plácido rostro el corazón descansa. Vienen las estrellas en aviones... | |
|
Patadita
| |
|
Mario Noel Rodríguez Por Mario Noel Rodríguez | |
Una patadita a la cacerola en que departieron los modernistas yo quien abogo por los crepúsculos de otro color arranco mi pellejo como muestra y le dicto sin el menor ruido con el tridente de nubes apago el día y digo va a triunfar el beso se la chamana mía... | |
|
Ricosabrosodeliciosoyexquisito
| |
|
Alan Mills Por Alan Mills | |
lo escupo así pelado y sin pelos en la lengua, quién dijo miedo atrás de un palo, se los dejo ir así nomás porque ya no iba a soportar ningún encierro, ni alegrón de burro, humillación es una melodía que ya no me gusta, shic, shicsabros, xicsabrosdelicios... | |
|
Periplo
| |
|
José Kozer Por José Kozer | |
La racha canta la racha canta el huracanado viento en los batientes de la ventana: el golpe es verde, verde y cruje la corteza del árbol del jardín, crujen las dos blancas mecedores junto al aljibe llenándose, el agua del viento huracanado es impensable... | |
|
Fotografiar la claridad...
| |
|
Francisco Hernández Por Francisco Hernández | |
Fotografiar la claridad, ya con el viento ido. ¿A dónde va el viento cuando no lo escuchamos? ¿En cuál basurero se refugia arremolinado? ¿Quién sopla en las arterias de sus tolvaneras para dotar de empuje sus respiros? Fotografiar la oscuridad dentro de un ataúd... | |
|
Quéjase de la suerte: insinúa su aversión a los vicios y justifica su divertimiento a las Musas
| |
|
Sor Juana Inés de la Cruz Por Ofelia Medina | |
En perseguirme, mundo, qué interesas? ¿En qué te ofendo, cuando sólo intento poner bellezas en mi entendimiento y no mi entendimiento en las bellezas? Yo no estimo tesoros ni riquezas, y así, siempre me causa más contento poner riquezas en mi entendimiento que no mi entendimiento en las riquezas... | |
|
Cielo blanco
| |
|
Hamlet Lima Quintana Por Hamlet Lima Quintana | |
No veo el cielo madre, sólo un pañuelo blanco no sé si aquella noche yo te estaba pensando o si un perfil de sombras me acunaba en sus brazos pero entré en otra historia con el cielo cambiado. No me duele la carne que se fue desgarrando... | |
|
La bala del Centauro
| |
|
Eduardo Lizalde Por Eduardo Lizalde | |
Miro desde la barra la ebanistería pomposa y centenaria y los espejosde azogue soñolientos situados al oriente en el gran bar de La Ópera en su género, el solo arquitectónico supérstite de nuestro desmedrado Centro Histórico ; y me solazo con el cándido ademán de los turistas habituales... | |
|
Ala que no vuela
| |
|
Efraín Bartolomé Por Efraín Bartolomé | |
Aquí la selva Larga la soledad con que nos nutre Hora de lentos pies donde el puñal se hunde Raíz de luna helada sus venenos más fuertes Aquí el árbol anclado en el asombro: lagunas congregadas al silbo de serpientes El saraguato rasca su viejo cuerpo... | |
|
Qué costumbre tan salvaje...
| |
|
Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Qué costumbre tan salvaje esta de enterrar a los muertos!, ¡de matarlos, de aniquilarlos, de borrarlos de la tierra! Es tratarlos alevosamente, es negarles la posibilidad de revivir. Yo siempre estoy esperando a que los muertos se levanten, que rompan el ataúd y digan alegremente: ¿por qué lloras?... | |
|
Otras bestias
| |
|
Eduardo Lizalde Por Eduardo Lizalde | |
Otras bestias declinan siempre al oro del alba, al mediodía furioso, nunca en la noche de augurios persistentes y toses de rifleros suicidas. Ostentosas, diurnas, claras bestias vivientes, se quiebran, pierden pie, se apagan o se oxidan y oscurecen. Y alrededor del que las mira, el que las piensa, caza... | |
|
Hay distintas formas de ver...
| |
|
Luis Raúl Calvo Por Luis Raúl Calvo | |
Hay distintas formas de ver pasar la vida, de contemplar lo bello o lo siniestro, que ha quedado perpetuado en algún sitio. Son esas marcas, espejos de otros tiempos que vuelven a la memoria y nos recuerdan que una ciudad también carga con una cruz en sus espaldas... | |
|
Belleza
| |
|
Saúl Ibargoyen Por Nuria del Saz | |
Eres como el amor: naces de la destrucción que tu ausencia ha provocado. Mencioné tu nombre muchas veces, y muchas veces hablé de ti largamente con los pájaros. Siempre anduve cerca de aquellos caminos por donde iba tu voz, sin encontrarte... | |
|
Niños
| |
|
Juan Gelman Por Juan Gelman | |
un niño hunde la mano en su fiebre y saca astros que tira al aire / y ninguno ve yo tampoco los veo / yo sólo veo un niño con fiebre que tiene los ojos cerrados y ve animalitos que pasan por el cielo pacen en su temblor yo no veo esos animalitos / yo veo al niño que ve animalitos... | |
|
Me tienes en tus manos...
| |
|
Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Me tienes en tus manos y me lees lo mismo que un libro. Sabes lo que yo ignoro y me dices las cosas que no me digo. Me aprendo en ti más que en mí mismo. Eres como un milagro de todas horas, como un dolor sin sitio. Si no fueras mujer fueras mi amigo... | |
|
Invierno
| |
|
Eliseo Diego Por Eliseo Diego | |
Vienen noticias del atroz invierno, las traen veloces hojas amarillas, dicen que pasa el frío las orillas de la piedad, soplando del averno. Que el norte salta de la luna el cuerno, que los navíos crujen en astillas y que las desoladas maravillas... | |
|
El pueblo victorioso
| |
|
Pablo Neruda Por Víctor Heredia | |
Está mi corazón en esta lucha. Mi pueblo vencerá. Todos los pueblos vencerán, uno a uno. Estos dolores se exprimirán como pañuelos hasta estrujar tantas lagrimas vertidas en socavones del desierto, en tumbas, en escalones del martirio humano... | |
|
El tigre
| |
|
Eduardo Lizalde Por Eduardo Lizalde | |
Hay un tigre en la casa que desgarra por dentro al que lo mira. Y sólo tiene zarpas para el que lo espía, y sólo puede herir por dentro, y es enorme: más largo y más pesado que otros gatos gordos y carniceros pestíferos de su especie, y pierde la cabeza con facilidad, huele la sangre... | |
|
Qué se ama cuando se ama
| |
|
Gonzalo Rojas Por Gonzalo Rojas | |
Qué se ama cuando se ama? ¿Qué se ama cuando se ama, mi Dios: la luz terrible de la vida o la luz de la muerte? ¿Qué se busca, qué se halla, qué es eso: amor? ¿Quién es? ¿La mujer con su hondura, sus rosas, sus volcanes, o este sol colorado que es mi sangre furiosa... | |
|
Los heraldos negros
| |
|
César Vallejo Por Federico Luppi | |
Hay golpes en la vida, tan fuertes... Yo no sé! Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos, la resaca de todo lo sufrido se empozara en el alma... Yo no sé! Son pocos; pero son... Abren zanjas oscuras en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte... | |
|
La prosa es bella
| |
|
Eduardo Lizalde Por Eduardo Lizalde | |
La prosa es bella —dicen los lectores—. La poesía es tediosa: no hay en ella argumento, ni sexo, ni aventura, ni paisajes, ni drama, ni humorismo, ni cuadros de la época. Eso quiere decir que los lectores tampoco entienden la prosa... | |
|
La poetisa en un pueblo (fragmentos)
| |
|
Carolina Coronado Por Carmen Feito Maeso | |
Ya viene, mírala! ¿Quién? Ésa que saca las copias. Jesús, qué mujer tan rara. Tiene los ojos de loca. Diga V., don Marcelino, ¿será verdad que ella sola hace versos sin maestro? ¡Qué locura!, no señora; anoche nos convencimos de que es mentira, en la boda: si tiene esa habilidad... | |
