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25 poemas aleatorios en video

 
   Los demás compañeros de la celda están dormidos Los demás compañeros de la celda están dormidos de Ariel Dorfman

   Ariel Dorfman
      Por Ariel Dorfman    
primeros versos

Tú entras a la única habitaciónde la casa y no pones la luz para no despertara los niños. Te sacas la ropa en la oscuridad y extiendes la mano bajo la frazada hasta sentir el cuerpo tibio y dormido de la más pequeña, la que no conozco, la que nació después...

 
   Poco se sabe Poco se sabe de Juan Gelman

   Juan Gelman
      Por Darío Grandinetti    
primeros versos

Yo no sabía que no tenerte podía ser dulce como nombrarte para que vengas aunque no vengas y no haya sino tu ausencia tan dura como el golpe que me di en la cara pensando en vos...

 
   Altazor o el viaje en paracaídas (canto II) (fragmento) Altazor o el viaje en paracaídas (canto II) (fragmento) de Vicente Huidobro

   Vicente Huidobro
      Por Darío Grandinetti    
primeros versos

Mujer el mundo está amueblado por tus ojos Se hace más alto el cielo en tu presencia La tierra se prolonga de rosa en rosa Y el aire se prolonga de paloma en paloma Al irte dejas una estrella en tu sitio Dejas caer tus luces como el barco que pasa Mientras te sigue mi canto embrujado...

 
   Espantapájaros 1 (fragmento) Espantapájaros 1 (fragmento) de Oliverio Girondo

   Oliverio Girondo
      Por Darío Grandinetti    
primeros versos

No sé, me importa un pito que las mujeres tengan los senos como magnolias o como pasas de higo; un cutis de durazno o de papel de lija. Le doy una importancia igual a cero, al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco o con un aliento insecticida. Soy perfectamente capaz de...

 
   Porque llovía triste... Porque llovía triste... de Francisco Caro

   Francisco Caro
      Por Francisco Caro    
primeros versos

Porque llovía triste paré el Skoda al borde de tus pasos, de la acera, de tu cadera grito, de tu espalda de prisas y aguacate. Se asomó tu sorpresa por el cristal, llovía llovía y te subiste un instante tan sólo antes de que mi sed te reclamara. Que estabas empapada de la sombra de todas las acacias...

 
   Bebida Bebida de Carmen Boullosa

   Carmen Boullosa
      Por Carmen Boullosa    
primeros versos

Bebo la oscuridad del incrédulo del vaso de tu boca. Tomo por hueso el beso, que es desnudo y es del muerto el habla, y es del vivo adorno, es rulo, verdad, afeite, máscara y desnudo. Recibo del abrazo el rasgón. Sueño de tu ojo la afección por mí, luego el consuelo y el amor...

 
   El lenguado El lenguado de José Watanabe

   José Watanabe
      Por José Watanabe    
primeros versos

Soy lo gris contra lo gris. mi vida depende de copiar incansablemente el color de la arena,pero ese truco sutil que me permite comer y burlar enemigos me ha deformado. He perdido la simetría de los animales bellos, mis ojos y mis narices han virado hacia un mismo lado del rostro...

 
   Carretadas Carretadas de Mario Noel Rodríguez

   Mario Noel Rodríguez
      Por Mario Noel Rodríguez    

Carretadas de espíritus van de Sonsonate a la melancostalgia machetes pedradas y cotones chocan contra la espalda del milenio 1932 la abuela no puede arrancarse el olor a hijos muertos...

 
   Versos nacidos del fuego del amor de Dios que en si tenía Versos nacidos del fuego del amor de Dios que en si tenía de Santa Teresa de Jesús

   Santa Teresa de Jesús
      Por Carmen Feito Maeso    
primeros versos

Vivo sin vivir en mí, y tan alta vida espero, que muero porque no muero. Aquesta divina unión, del amor con que yo vivo, hace a Dios ser mi cautivo, y libre mi corazón; mas causa en mi tal pasión ver a Dios mi prisionero, que muero porque no muero...

 
   Síncope VI Síncope VI de Alan Mills

   Alan Mills
      Por Alan Mills    
primeros versos

podría gritar beber de tu sangre que me dejes mamá se está volviendo creo que podría gritar que me dejes mamá beber de tu podría me creo se está volviendo gritar loca que me dejes tu sangre beber mamá se está loca volviendo podría gritar que me dejes beber de tu sangre...

 
   El gladiolo se enfermó... El gladiolo se enfermó... de Marosa Di Giorgio

   Marosa Di Giorgio
      Por Marosa Di Giorgio
Lectura en francés Christophe Rouxel    
primeros versos

El gladiolo se enfermó. Desde sus pavorosos cabellos rosados enviaba chispas a mi habitación. En todas sus bocas abiertas tenía lágrimas, rosas y, también huesos y peines. Aterrada clamé a la Virgen Llévalo, pero, la Virgen no se separaba de la estampa. Y él ardía como un brasero...

 
   Con la flor del domingo Con la flor del domingo de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Con la flor del domingo ensartada en el pelo, pasean en la alameda antigua. La ropa limpia, el baño reciente, peinadas y planchadas, caminan, por entre los niños y los globos, y charlan y hacen amistades, y hasta escuchan la música que en el quiosco de la Alameda de Santa María...

 
   Te quiero Te quiero de Luis Cernuda

   Luis Cernuda
      Por Carmen Feito Maeso    
primeros versos

Te lo he dicho con el viento, jugueteando como animalillo en la arena o iracundo como órgano impetuoso; Te lo he dicho con el sol, que dora desnudos cuerpos juveniles y sonríe en todas las cosas inocentes; Te lo he dicho con las nubes, frentes melancólicas...

 
   La luna, tu silueta La luna, tu silueta de Julio Torres Recinos

   Julio Torres Recinos
      Por Julio Torres Recinos    
primeros versos

Como todas las cartas, ésta llegará tarde. Pero es que esperaba decir el último adiós y ya sabes los adioses te martillan los sentidos, son como la espuma del río que se queda en la ensenada girando hasta marearse hasta que se va con la corriente...

 
   Sobre el promontorio, la casa era un cascarón... (fragmento) Sobre el promontorio, la casa era un cascarón... (fragmento) de Marosa Di Giorgio

   Marosa Di Giorgio
      Por Marosa Di Giorgio    
primeros versos

Sobre el promontorio, la casa era un cascarón macabro. Tuve miedo. La fiebre me hacía delirar un poco. Me asomé a la ventana. La medianoche tenía luna. Una alta luna, entera y sombría. Los magnolios se ilusionaban y querían estallar sus pimpollos como balas blancas...

 
   Me dueles Me dueles de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Me dueles. Mansamente, insoportablemente, me dueles. Toma mi cabeza, córtame el cuello. Nada queda de mí después de este amor. Entre los escombros de mi alma búscame, escúchame. En algún sitio mi voz, sobrevive, llama, pide tu asombro, tu iluminado silencio...

 
   Monólogo del ladrón de sueños Monólogo del ladrón de sueños de Jacinto Benavente

   Jacinto Benavente
      Por Jacinto Benavente    
primeros versos

La noche es mi reino, y en la noche las almas, al sumergirse en el profundo mar del sueño, entre sus sombras, exploran la verdad de su vida, como los submarinos al sumergirse bajo las aguas turbulentas observan más seguros la ruta de los barcos sobre ellas navegantes. Y en este reino de…

 
   Borges y yo Borges y yo de Jorge Luis Borges

   Jorge Luis Borges
      Por Jorge Luis Borges    
primeros versos

Al otro, a Borges, es a quien le ocurren las cosas. Yo camino por Buenos Aires y me demoro, acaso ya mecánicamente, para mirar el arco de un zaguán y la puerta cancel; de Borges tengo noticias por el correo y veo su nombre en una terna de profesores o en un diccionario biográfico...

 
   Yo no lo sé de cierto Yo no lo sé de cierto de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Yo no lo sé de cierto, pero supongo que una mujer y un hombre algún día se quieren, se van quedando solos poco a poco, algo en su corazón les dice que están solos, solos sobre la tierra se penetran, se van matando el uno al otro. Todo se hace en silencio. Como se hace la luz dentro del ojo...

 
   Pensándolo bien Pensándolo bien de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Me dicen que debo hacer ejercicio para adelgazar, que alrededor de los 50s son muy peligrosos la grasa y el cigarro, que hay que conservar la figura y dar la batalla al tiempo, a la vejez. Expertos bien intencionados y médicos amigos me recomiendan dietas...

 
   Y ya casi amanece y no puedo parar de llorar… (ZURITA Poema de amor) Y ya casi amanece y no puedo parar de llorar… (ZURITA Poema de amor) de Raúl Zurita

   Raúl Zurita
      Por Raúl Zurita    
primeros versos

Y ya casi amanece y no puedo parar de llorar; de llorar primero por ti que te enamoraste de un viejo con Parkinson, y después llorar por las que me tomaron de los brazos para que no me fuera y yo también lloraba como cuando niño pero igual me fui...

 
   He bajado a los infiernos He bajado a los infiernos de Julio Torres Recinos

   Julio Torres Recinos
      Por Julio Torres Recinos    
primeros versos

He bajado a los infiernos, a los fijos, a los reales como una piedra en el rostro, los que se nombran países, naciones, territorios que en mi cara tornan sus nombres en exilio, en tránsito, en ajeno. He conocido buenas gentes, a qué negarlo, que me han ayudado...

 
   Celular 09-2119000 Celular 09-2119000 de Gonzalo Rojas

   Gonzalo Rojas
      Por Gonzalo Rojas    
primeros versos

Una cosa le pido, sea todo lo cruel pero no me diga cuídese el gesto es feo, en una despiadada como usted ese gesto es feo, se nota el cuchillo en lo taimado del teléfono. Además, de qué voy a cuidarme sino de usted, arriverderla, corto...

 
   Sobre mi corazón... Sobre mi corazón... de Pedro Piccatto

   Pedro Piccatto
      Por Mario García    
primeros versos

Sobre mi corazón yo no habría podido sufrir un silencio de rosa. Hubiera muerto helado un silencio de rosa sobre mi corazón. XXII de Ángel amargo

 
   Todo amor es nieve Todo amor es nieve de Carmen Boullosa

   Carmen Boullosa
      Por Carmen Boullosa    
primeros versos

Todo amor es nieve no importa, como dicen estos días los anuncios del subway, How deep is your love/nor/What do you love? Aparece en la ciudad como un milagro, la nieve, es vestigio vivo de algo tan antiguo como un dios que tenía poderes, un dios que hacía de las zarzas fuego...