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25 poemas aleatorios en video | |
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Escucha mis palabras oh Señor (Salmo 5)
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Ernesto Cardenal Por Ernesto Cardenal | |
Escucha mis palabras oh Señor Oye mis gemidos Escucha mi protesta Porque no eres tú un Dios amigo de los dictadores ni partidario de su política ni te influencia la propaganda ni estás en sociedad con el gángster. No existe sinceridad en sus discursos ni en sus declaraciones de prensa... | |
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Cristo en la cruz
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Jorge Luis Borges Por Marcelo Cejas | |
Cristo en la cruz. Los pies tocan la tierra. Los tres maderos son de igual altura. Cristo no está en el medio. Es el tercero. La negra barba pende sobre el pecho. El rostro no es el rostro de las láminas, es áspero y judío. No lo veo y seguiré buscándolo hasta el día último de mis pasos... | |
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La vida
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Marcos Ana Por Marcos Ana | |
La vida? Decidme cómo es un árbol. Decidme el canto de un río, cuando se cubre de pájaros. Habladme del mar. Habladme del olor ancho del campo. De las estrellas. Del aire. Recitadme un horizonte sin cerradura y sin llaves como la choza de un pobre... | |
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Con gracia o sin ella...
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Eduardo Milán Por Eduardo Milán | |
Con gracia o sin ella? Hay de dulce, de destino designado con el dedo, hay de temblores de amor, tembladerales de América del Sur, sedimentados del Norte. Está el modelo barroco, oculta, bajo un follaje expresivo, perlas, clítoris que roza circular, encima del pliegue de bordes morados... | |
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Huye del triste amor... (fragmento)
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Antonio Machado Por Darío Grandinetti | |
Huye del triste amor, amor pacato, sin peligro, sin venda ni aventura, que espera del amor prenda segura, porque en amor locura es lo sensato. Ese que el pecho esquiva al niño ciego y blasfemó del fuego de la vida, de una brasa pensada, y no encendida, quiere ceniza que le guarde el fuego... | |
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Adolescente que despierta
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Rodolfo Hinostroza Por Rodolfo Hinostroza | |
Una deliberación del ala y la tormenta es lo que cae cuando la agria balandronada de los sueños se pega al paladar y el muchacho despierta en la mañana penetrando el espejo con un grito. La estridencia que acecha en la materia de los violoncellos... | |
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El son del ángel de la ciudad (fragmento)
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Carmen Boullosa Por Carmen Boullosa | |
No oigo lo que tengo que decirles. La voz que saca de las palabras la chispa del frote, la antesala del fuego, no se presenta. Estoy sorda. Siento en la carne el dardo del llanto de la triste langosta canadiense: chilla cuando han de matarla. El animal ha venido aquí sólo a perseguir su muerte... | |
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Viernes de domingo
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Nuria Parés Por Nuria Parés | |
Preguntas: ¿Cómo estás? Si te dijera triste no diría verdad, que no es tristeza esta hondura de tiempo, este sentir el tiempo ya vivido, usada y vieja ya la tarde, gastadas y raídas estas horas como una ajada prenda de andar por casa ... No estoy triste... | |
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Juntos
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Blas de Otero Por Ketama | |
Esta tierra, este tiempo, esta espantosa podredumbre que me acompaña desde que nací (porque soy hijo de una patria triste y hermosa como un sueño de piedra y sol; de un tiempo amargo como el poso de la historia): esta tierra... | |
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Años
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Frida Kahlo Por Carmen Feito Maeso | |
Esperar con la angustia guardada, la columna rota, y la inmensa mirada, sin andar, en el vasto sendero... Moviendo mi vida cercada de acero... | |
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Me dueles
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Me dueles. Mansamente, insoportablemente, me dueles. Toma mi cabeza, córtame el cuello. Nada queda de mí después de este amor. Entre los escombros de mi alma búscame, escúchame. En algún sitio mi voz, sobrevive, llama, pide tu asombro, tu iluminado silencio... | |
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La casa del escritor
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Efraín Bartolomé Por Efraín Bartolomé | |
La casa es mi segunda piel mi camisa grande es el hogar la hoguera el espacio junto al fuego donde el amor reúne a la pareja y reúne a la familia es el lugar donde sembramos el lugar donde hacemos verde nuestro mundo desde donde miramos la ciudad... | |
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Última cena
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Alfredo Fressia Por Alfredo Fressia | |
Uno de estos días se me escapaban cuervos de los bolsillos y un huevo en el alma como un malentendido, como el alma, me obstruía el esófago. Victimario de los cuervos, antes huevo, y alma, ellos me anulaban como a un muerto. Escribo la sombra del alma en el esófago... | |
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A un borracho que conocí
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Jorge Meretta Por Jorge Meretta | |
Entra rechina el piso de madera enfila el ventanal hacia una mesa que en soledad su soledad apresa sin acertar cual es la verdadera la noche desdibuja una escalera tal vez nunca bajada que ya no pesa pero de pronto vuelve la cabeza y ve rodar su infancia... | |
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El otro (enero 1, 1959)
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Roberto Fernández Retamar Por Roberto Fernández Retamar | |
Nosotros, los sobrevivientes, ¿a quiénes debemos la sobrevida? ¿quién se murió por mí en la ergástula, quién recibió la bala mía, la para mí, en su corazón? ¿sobre qué muerto estoy yo vivo, sus huesos quedando en los míos, los ojos que le arrancaron... | |
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Quisiera verte y no verte...
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Antonio Machado Por Manuel Bandera | |
Quisiera verte y no verte, quisiera hablarte y no hablarte; quisiera encontrarte a solas y no quisiera encontrarte... | |
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Belleza
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Saúl Ibargoyen Por Nuria del Saz | |
Eres como el amor: naces de la destrucción que tu ausencia ha provocado. Mencioné tu nombre muchas veces, y muchas veces hablé de ti largamente con los pájaros. Siempre anduve cerca de aquellos caminos por donde iba tu voz, sin encontrarte... | |
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Buenos días... ¿Puedo pasar?...
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Pablo Neruda Por Pablo Neruda | |
Buenos días... ¿Puedo pasar? Me llamo Pablo Neruda, soy poeta. Vengo llegando ahora del norte, del sur, del centro, del mar, de una mina que visité en Copiapó. Vengo llegando de mi casa de Isla Negra y te pido permiso para entrar en tu casa, para leerte mis versos... | |
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Casa de los monos
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Efraín Bartolomé Por Efraín Bartolomé | |
Para qué hablar del guayacán que guarda la fatiga o del tambor de cedro donde el hachero toca A qué nombrar la espuma en la boca del río Lacanjá Espejo de las hojas Cuna de los lagartos Fuente de macabiles con ojos asombrados Quizá si transformara en orquídea... | |
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Canciones del pozo sin agua (5)
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Esta noche vamos a gozar. La música que quieres, el trago que te gusta y la mujer que has de tomar. Esta noche vamos a bailar. El bendito deseo se estremece igual que un gato en un morral, y está en tu sangre esperando la hora como el cazador en el matorral. Esta noche nos vamos a emborrachar... | |
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El amor es otra cosa, señores
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Eduardo Lizalde Por Eduardo Lizalde | |
Uno se hace a la idea, desde la infancia, de que el amor es cosa favorable puesta en endecasílabos, señores. Pero el amor es todo lo contrario del amor, tiene senos de rana, alas de puerco. Mídese amor por odio. Es legible entre líneas. Mídese por obviedades... | |
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Los amorosos
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Los amorosos callan. El amor es el silencio más fino, el más tembloroso, el más insoportable. Los amorosos buscan, los amorosos son los que abandonan, son los que cambian, los que olvidan. Su corazón les dice que nunca han de encontrar, no encuentran, buscan... | |
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Sobre el promontorio, la casa era un cascarón... (fragmento)
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Marosa Di Giorgio Por Marosa Di Giorgio | |
Sobre el promontorio, la casa era un cascarón macabro. Tuve miedo. La fiebre me hacía delirar un poco. Me asomé a la ventana. La medianoche tenía luna. Una alta luna, entera y sombría. Los magnolios se ilusionaban y querían estallar sus pimpollos como balas blancas... | |
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La cojita está embarazada
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
La cojita está embarazada. Se mueve trabajosamente, pero qué dulce mirada mira de frente. Se le agrandaron los ojos como si su niño también le creciera en ellos pequeño y limpio. A veces se queda viendo quién sabe qué cosas que sus ojos blancos se le vuelven rosas... | |
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Cuando yo muera...
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Antonio Porchia Por Darío Grandinetti | |
Cuando yo muera, no me veré morir, por primera vez... | |
