|
25 poemas aleatorios en video | |
|
Profilaxis
| |
|
Eduardo Lizalde Por Eduardo Lizalde | |
Los amantes se aman, en la noche, en el día. Dan a los sexos labios y a los labios sexos. Chupan, besan y lamen, cometen con sus cuerpos las indiscreciones de amoroso rigor, mojan, lubrican, enmielan, reconocen. Pero al concluir el asalto... | |
|
Todo poema es su propio borrador
| |
|
Eduardo Lizalde Por Eduardo Lizalde | |
Todo poema es su propio borrador. El poema es sólo un gesto, un gesto que revela lo que no alcanza a expresar. Los poemas de perfectísima factura, los más grandes, son exclusivamente un manotazo afortunado. Todo poema es infinito. Todo poema es el génesis... | |
|
Doña Luz (IV)
| |
|
Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Creo que estuvo en la tierra algunos años. Creo que yo también estuve en la tierra. ¿Cuál es esa frontera?, ¿qué es lo que ahora nos separa?, ¿nos separa realmente? A veces creo escucharla: tú eres el fantasma, tú la sombra. Sueña que vives, hijo, porque es hermoso el sueño de la vida... | |
|
Del sentido del mundo
| |
|
Eduardo Lizalde Por Eduardo Lizalde | |
Lo que es el mundo está en el mundo: árboles árboles, pájaros pájaros. Lo que el mundo y sus seres significan, no está en el mundo, no es de este mundo. Otra cosa seríamos, otro sitio ocupáramos si alguien supremo hubiera dado signo a nuestros actos... | |
|
Julito (2)
| |
|
Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Mamá, tengo la barriga llena de hambre, dice. Y la mamá ríe y le trae la leche. Al rato, ya dormido, se sobresalta y mueve los brazos y las piernas. La mano de la madre le acaricia la espalda, se queda quieto. En su plácido rostro el corazón descansa. Vienen las estrellas en aviones... | |
|
No es que muera de amor
| |
|
Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
No es que muera de amor, muero de ti. Muero de ti, amor, de amor de ti, de urgencia mía de mi piel de ti, de mi alma de ti y de mi boca y del insoportable que yo soy sin ti. Muero de ti y de mí, muero de ambos, de nosotros, de ese, desgarrado, partido, me muero, te muero, lo morimos... | |
|
Puerta del ocotal...
| |
|
Efraín Bartolomé Por Efraín Bartolomé | |
Puerta del ocotal Lugar del Señor Negro Territorios donde Votán reina en la noche y en el día Y hablan las fuentes Oigo una voz desde el fondo del Tiempo: Este es el territorio que di a mi descendencia Y la descendencia: Esculpí fechas y sucesos en la piedra Pulí jadeíta y turquesas... | |
|
Ayer estuve observando a los animales
| |
|
Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Ayer estuve observando a los animales y me puse a pensar en ti. Las hembras son más tersas, más suaves y más dañinas. Antes de entregarse maltratan al macho, o huyen, se defienden. ¿Por qué? Te he visto a ti también, como las palomas, enardeciéndote cuando yo estoy tranquilo... | |
|
La bala del Centauro
| |
|
Eduardo Lizalde Por Eduardo Lizalde | |
Miro desde la barra la ebanistería pomposa y centenaria y los espejosde azogue soñolientos situados al oriente en el gran bar de La Ópera en su género, el solo arquitectónico supérstite de nuestro desmedrado Centro Histórico ; y me solazo con el cándido ademán de los turistas habituales... | |
|
Recuerdo que el amor era una blanda furia... (fragmento)
| |
|
Eduardo Lizalde Por Eduardo Lizalde | |
Recuerdo que el amor era una blanda furia no expresable en palabras. Y mismamente recuerdo que el amor era una fiera lentísima: mordía con sus colmillos de azúcar y endulzaba el muñón al desprender el brazo. Eso sí lo recuerdo. Rey de las fieras, jauría de flores carnívoras... | |
|
Canciones del pozo sin agua (5)
| |
|
Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Esta noche vamos a gozar. La música que quieres, el trago que te gusta y la mujer que has de tomar. Esta noche vamos a bailar. El bendito deseo se estremece igual que un gato en un morral, y está en tu sangre esperando la hora como el cazador en el matorral. Esta noche nos vamos a emborrachar... | |
|
Nocturno de San Ildefonso (fragmentos)
| |
|
Octavio Paz Por Octavio Paz y Joaquín Soler Serrano | |
Inventa la noche en mi ventana otra noche, otro espacio: fiesta convulsa en un metro cuadrado de negrura.Momentáneas confederaciones de fuego,nómadas geometrías, números errantes. Del amarillo al verde rojo se desovilla la espiral. Ventana: lámina imantada de llamadas y respuestas... | |
|
Tía Chofi
| |
|
Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Amanecí triste el día de tu muerte, tía Chofi, pero esa tarde me fui al cine e hice el amor. Yo no sabía que a cien leguas de aquí estabas muerta con tus setenta años de virgen definitiva, tendida sobre tu catre, estúpidamente muerta. Hiciste bien en morirte, tía Chofi, porque no hacías nada... | |
|
Quéjase de la suerte: insinúa su aversión a los vicios y justifica su divertimiento a las Musas
| |
|
Sor Juana Inés de la Cruz Por Ofelia Medina | |
En perseguirme, mundo, qué interesas? ¿En qué te ofendo, cuando sólo intento poner bellezas en mi entendimiento y no mi entendimiento en las bellezas? Yo no estimo tesoros ni riquezas, y así, siempre me causa más contento poner riquezas en mi entendimiento que no mi entendimiento en las riquezas... | |
|
El tigre en celo...
| |
|
Eduardo Lizalde Por Eduardo Lizalde | |
El tigre en celo es como un pozo de semen, como un brazo de río: más de cincuenta veces en un día copula y se descarga largamente en la hembra, como un cielo encendido en éxtasis perpetuo, una tormenta de erecciones. Y la hembra que aúlla o vocaliza... | |
|
Los pericos
| |
|
Alberto Blanco Por Alberto Blanco | |
Hablan todo el día y entrada la noche a media voz discuten con su propia sombra y con el silencio. Son como todo el mundo9472;los pericos 9472; de día el cotorreo, de noche malos sueños. Con sus anillos de oro en la mirada astuta, las plumas brillantes y el corazón inquieto por el lenguaje... | |
|
El tigre
| |
|
Eduardo Lizalde Por Eduardo Lizalde | |
Hay un tigre en la casa que desgarra por dentro al que lo mira. Y sólo tiene zarpas para el que lo espía, y sólo puede herir por dentro, y es enorme: más largo y más pesado que otros gatos gordos y carniceros pestíferos de su especie, y pierde la cabeza con facilidad, huele la sangre... | |
|
Sólo en sueños...
| |
|
Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Sólo en sueños, sólo en el otro mundo del sueño te consigo, a ciertas horas, cuando cierro puertas detrás de mí. ¡Con qué desprecio he visto a los que sueñan, y ahora estoy preso en su sortilegio, atrapado en su red! ¡Con qué morboso deleite te introduzco en la casa abandonada... | |
|
Los amorosos
| |
|
Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Los amorosos callan. El amor es el silencio más fino, el más tembloroso, el más insoportable. Los amorosos buscan, los amorosos son los que abandonan, son los que cambian, los que olvidan. Su corazón les dice que nunca han de encontrar, no encuentran, buscan... | |
|
Bajo mis manos crece
| |
|
Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Bajo mis manos crece, dulce, todas las noches. Tu vientre suave, manso, infinito. Bajo mis manos que pasan y repasan midiéndolo, besándolo, bajo mis ojos que lo quedan viendo toda la noche. Me doy cuenta de que tus pechos crecen también, llenos de ti, redondos y cayendo... | |
|
Tu cuerpo está a mi lado
| |
|
Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Tu cuerpo está a mi lado fácil, dulce, callado. Tu cabeza en mi pecho se arrepiente con los ojos cerrados y yo te miro y fumo y acaricio tu pelo, enamorado. Esta mortal ternura con que callo te está abrazando a ti mientras yo tengo inmóviles mis brazos. Miro mi cuerpo... | |
|
Yo llevo el nombre...
| |
|
Efraín Bartolomé Por Efraín Bartolomé | |
Yo llevo el nombre de John Lloyd Stephens Caminante y banquero Conocí estas tierras paso a paso a la mitad del siglo XIX Me quemaron igual dolor y maravilla Yo soy Frederick Catherwood: dibujante de las constelaciones palencanas: de mis dedos salen universos incomprensibles... | |
|
Siéntate ahí...
| |
|
Francisco Hernández Por Francisco Herrnández | |
Siéntate ahí, sobre esa piedra, la más blanca, a la entrada de la casa en ruinas. Abre las piernas. Así. Ahora sube la izquierda al escalón, el menos claro, y permite al rebozo acomodarse en la rodilla. ¿Te quitaste el cinturón de castidad como te lo pedí?... | |
|
La muerte siempre trae…
| |
|
Francisco Hernández Por Francisco Hernández | |
La muerte siempre trae una cámara en las manos. Dentro de ella gira, sin misericordia, un rosario donde cada cuenta es el centro de un sistema solar. La muerte se regocija cuando, vestidos de arlequines, Posamos junto al retrete en un rincón del patio. Pero ella oculta su ropaje de monstruo... | |
|
Niño mío - de la gran Ocultadora
| |
|
Frida Kahlo Por Carmen Feito Maeso | |
Son las seis de la mañana y los guajolotes cantan. Calor de humana ternura. Soledad acompañada. Jamás en toda la vida olvidaré tu presencia. Me acogiste destrozada y me devolviste entera, íntegra. En esta pequeña tierra dónde pondré la mirada? ¡Tan inmensa, tan profunda!... | |
