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25 poemas aleatorios en video

 
   Mira hacia arriba el hombre... Mira hacia arriba el hombre... de Pedro Piccatto

   Pedro Piccatto
      Por Susana Aliano Casales    
primeros versos

Mira hacia arriba el hombre cuando sueña y cuando sueña, vuela. El hombre es casi pájaro. Diríamos mejor: ¡se siente pájaro! Y múltiple de alas y de sueños, sube... ¡gigante dulce! El pájaro también si vuela es porque sueña. Y la pasión del pájaro y del hombre es soñar es volar...

 
   Me encanta Dios Me encanta Dios de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Me encanta Dios. Es un viejo magnífico que no se toma en serio. A él le gusta jugar y juega, y a veces se le pasa la mano y nos rompe una pierna o nos aplasta definitivamente. Pero esto sucede porque es un poco cegatón y bastante torpe con las manos...

 
   El tigre en celo... El tigre en celo... de Eduardo Lizalde

   Eduardo Lizalde
      Por Eduardo Lizalde    
primeros versos

El tigre en celo es como un pozo de semen, como un brazo de río: más de cincuenta veces en un día copula y se descarga largamente en la hembra, como un cielo encendido en éxtasis perpetuo, una tormenta de erecciones. Y la hembra que aúlla o vocaliza...

 
   Mis muertos siguen sufriendo... Mis muertos siguen sufriendo... de Antonio Porchia

   Antonio Porchia
      Por Darío Grandinetti    
primeros versos

Mis muertos siguen sufriendo el dolor de la vida en mí...

 
   Bebida Bebida de Carmen Boullosa

   Carmen Boullosa
      Por Carmen Boullosa    
primeros versos

Bebo la oscuridad del incrédulo del vaso de tu boca. Tomo por hueso el beso, que es desnudo y es del muerto el habla, y es del vivo adorno, es rulo, verdad, afeite, máscara y desnudo. Recibo del abrazo el rasgón. Sueño de tu ojo la afección por mí, luego el consuelo y el amor...

 
   Así como el día pasado ya no vuelve... Así como el día pasado ya no vuelve... de Antoni Marí

   Antoni Marí
      Por Antoni Marí    
primeros versos

Así como el día pasado ya no vuelve, nunca has de volver a cruzar, de este mar, sus aguas. Nunca más del lugar de donde vienes has de volver. Nunca más podrás volver a ser el que fuiste, ni hacer memoria, tan sólo, de tu recuerdo. Nunca más tu nombre alguno podrá decirlo...

 
   La luna La luna de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

La luna se puede tomar a cucharadas o como una cápsula cada dos horas. Es buena como hipnótico y sedante y también alivia a los que se han intoxicado de filosofía Un pedazo de luna en el bolsillo es el mejor amuleto que la pata de conejo: sirve para encontrar a quien se ama...

 
   Soñaba un alma de piedra... Soñaba un alma de piedra... de Antonio Machado

   Antonio Machado
      Por Darío Grandinetti    

Soñaba un alma de piedra que el amor era un cuchillo que se iba afilando en ella...

 
   Vengo de morirme... Vengo de morirme... de Antonio Porchia

   Antonio Porchia
      Por Darío Grandinetti    
primeros versos

Vengo de morirme, no de haber nacido. De haber nacido me voy...

 
   Sombra de los días a venir Sombra de los días a venir de Alejandra Pizarnik

   Alejandra Pizarnik
      Por Ariadna Gil    
primeros versos

Mañana me vestirán con cenizas al alba, me llenarán la boca de flores. Aprenderé a dormir en la memoria de un muro, en la respiración de un animal que sueña...

 
   Años después Años después de Floridor Pérez

   Floridor Pérez
      Por Floridor Pérez    
primeros versos

A quien llamar en la casa vacía. Sólo a las puertas doy la mano. Ellas dan la manilla y se abren par en par. Una silla me dice tome asiento. La mesa puesta espera los amigos que nunca regresaron . Tanto tiempo hace que la escalera va y viene por sus peldaños, que ya no recuerda si esta allí para subir o…

 
   El gladiolo es una lanza con el costado lleno de claveles... El gladiolo es una lanza con el costado lleno de claveles... de Marosa Di Giorgio

   Marosa Di Giorgio
      Por Marosa Di Giorgio
Lectura en francés Christophe Rouxel    
primeros versos

El gladiolo es una lanza con el costado lleno de claveles, es un cuchillo de claveles; ya salta la ventana, se hinca en la mesa; es un fuego errante, nos quema los vestidos, los papeles. Mamá dice que es un muerto que ha resucitado y nombra a su padre y a su madre y empieza a llorar....

 
   La bella implora amor La bella implora amor de Eduardo Lizalde

   Eduardo Lizalde
      Por Eduardo Lizalde    
primeros versos

Tengo que agradecerte, Señor -de tal manera todopoderoso, que has logrado construir el más horrendo de los mundos-, tengo que agradecerte que me hayas hecho a mí tan bella en especial. Que hayas construido para mí tales tersuras, tal rostro rutilante y tales ojos estelares...

 
   Te doy, Claudia... Te doy, Claudia... de Ernesto Cardenal

   Ernesto Cardenal
      Por Ernesto Cardenal    
primeros versos

Te doy, Claudia, estos versos, porque tú eres su dueña. Los he escrito sencillos para que tú los entiendas. Son para ti solamente, pero si a ti no te interesan, un día se divulgarán tal vez por toda Hispanoamérica. Y si al amor que los dictó, tú también lo desprecias...

 
   Palomas Palomas de Jorge Meretta

   Jorge Meretta
      Por Jorge Meretta    
primeros versos

Convenzo a un traje negro por el deudo dispongo un crucifijo a los testigos para la cremación de todas las palomas cada mañana cuando el párroco enloquece con su cuerda las campanas espantándole a Dios todos sus muertos...

 
   Cifrado en octubre Cifrado en octubre de Gonzalo Rojas

   Gonzalo Rojas
      Por Gonzalo Rojas    
primeros versos

Y no te atormentes pensando que la cosa pudo haber sido de otro modo, que un hombre como Miguel, y ya sabes a cuál Miguel me refiero, a qué Miguel único, la mañana del Sábado cinco de Octubre, a qué Miguel tan terrestre a los treinta de ser y combatir, a qué valiente...

 
   Los pobres en la estación de autobuses Los pobres en la estación de autobuses de Ledo Ivo

   Ledo Ivo
      Por Ledo Ivo    
primeros versos

Los pobres viajan. En la estación de autobuses levantan los pescuezos como gansos para mirar los letreros del autobús. Sus miradas son de quien teme perder alguna cosa: la maleta que guarda un radio de pilas y una chaqueta que tiene el color del frío en un día sin sueños...

 
   Nombra el poeta... Nombra el poeta... de Eduardo Lizalde

   Eduardo Lizalde
      Por Eduardo Lizalde    
primeros versos

Nombra el poeta con un silencio ante la cosa oscura, con un grito ante el objeto luminoso. Pero ¿qué cosa dicen de las cosas los nombres? ¿Se conoce al gallo por la cresta guerrera de su nombre, gallo? ¿Dice mi nombre, Eduardo, algo de mí?...

 
   Quisiera verte y no verte... Quisiera verte y no verte... de Antonio Machado

   Antonio Machado
      Por Manuel Bandera    
primeros versos

Quisiera verte y no verte, quisiera hablarte y no hablarte; quisiera encontrarte a solas y no quisiera encontrarte...

 
   Terminó como había vivido la belleza… Terminó como había vivido la belleza… de Armando Uribe Arce

   Armando Uribe Arce
      Por Armando Uribe Arce    

Terminó como había vivido la belleza. La envidié antes de conocerla y después de casados y ahora se le envidia su muerte. Al imposible que supo llevar su vida como en andas y que estos últimos años los pasó ejercitando un arte que la revelaba...

 
   Vivo en un país grande Vivo en un país grande de Julio Torres Recinos

   Julio Torres Recinos
      Por Julio Torres Recinos    
primeros versos

Vivo en un país grande que no conozco porque va de mar a mar, desde lo cálido hasta las nieves del polo donde pocos habitan. Este país apenas me conoce. Soy un número con una dirección y una fecha de nacimiento que paga impuestos y consume los objetos de la felicidad...

 
   Este poeta exprime... (fragmento) Este poeta exprime... (fragmento) de Eduardo Lizalde

   Eduardo Lizalde
      Por Eduardo Lizalde    
primeros versos

Este poeta exprime su riñón, aquel nos habla de sus calcetines escaleras arriba y de su nuez de Adán, escaleras abajo que la hormiga no estorbe la visión del hormiguero ni el hormiguero el bosque de la hormiga . Pero hay otros, los vándalos atroces de sí mismos, los rascacielos del dolor que gimen...

 
   Un corazón grande... Un corazón grande... de Antonio Porchia

   Antonio Porchia
      Por Darío Grandinetti    
primeros versos

Un corazón grande se llena con muy poco...

 
   Lola Jattin Lola Jattin de Raúl Gómez Jattin

   Raúl Gómez Jattin
      Por Humberto Dorado    
primeros versos

Más allá de la noche que titila en la infancia, más allá incluso de mi primer recuerdo, Está Lola mi madre frente a un escaparate, empolvándose el rostro y arreglándose el pelo, Tiene ya treinta años de ser hermosa y fuerte y está enamorada de Joaquín Pablo...

 
   Más alto Más alto de Floridor Pérez

   Floridor Pérez
      Por Floridor Pérez    
primeros versos

Anoche Dios soñó conmigo. Fui la paja en su ojo zumbé en sus santas narices o pulga en el oído. Y Dios con bendita paciencia dormía el sueño de los justos mientras yo me desvelaba por despertar, antes que Él pestañara mueva un dedo o de un solo soplido...