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25 poemas aleatorios en video

 
   Me preocupa el televisor Me preocupa el televisor de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Me preocupa el televisor. Da imágenes distorsionadas últimamente. Las caras se alargan de manera ridícula, o se acortan, tiemblan indistintamente, hasta volverse un juego monstruoso de rostros inventados, rayas, luces y sombras como en una pesadilla...

 
   Donde habla la ceniza Donde habla la ceniza de Efraín Bartolomé

   Efraín Bartolomé
      Por Efraín Bartolomé    
primeros versos

Con regusto de ciervo entre las fauces el puma tiene sed Su pupila apuñala el corazón del aire Todo futuro es verde Entrar ahí Dejar en las espinas la piel y la memoria Ser sobre el humus sol que se arrastra y trastorna su espina dorsal como los gatos Entrar hasta que no se note si es sangre o clorofila...

 
   Te quiero a las diez de la mañana Te quiero a las diez de la mañana de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Te quiero a las diez de la mañana, y a las once, y a las doce del día. Te quiero con toda mi alma y con todo mi cuerpo, a veces, en las tardes de lluvia. Pero a las dos de la tarde, o a las tres, cuando me pongo a pensar en nosotros dos, y tú piensas en la comida o en el trabajo diario...

 
   La bala del Centauro La bala del Centauro de Eduardo Lizalde

   Eduardo Lizalde
      Por Eduardo Lizalde    
primeros versos

Miro desde la barra la ebanistería pomposa y centenaria y los espejosde azogue soñolientos situados al oriente en el gran bar de La Ópera en su género, el solo arquitectónico supérstite de nuestro desmedrado Centro Histórico ; y me solazo con el cándido ademán de los turistas habituales...

 
   Paisaje Paisaje de Bernardo Ortiz de Montellano

   Bernardo Ortiz de Montellano
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Suspira el tiempo goloso en el seno de la tarde, que arrastra fino rebozo por los campos que Dios guarde. Los magueyales matizan con verdes moños la tierra y, a lo lejos, se precisan los contornos de la sierra. La sierra que abre los brazos protegiendo la campiña...

 
   Nocturno de San Ildefonso (fragmentos) Nocturno de San Ildefonso (fragmentos) de Octavio Paz

   Octavio Paz
      Por Octavio Paz y Joaquín Soler Serrano    
primeros versos

Inventa la noche en mi ventana otra noche, otro espacio: fiesta convulsa en un metro cuadrado de negrura.Momentáneas confederaciones de fuego,nómadas geometrías, números errantes. Del amarillo al verde rojo se desovilla la espiral. Ventana: lámina imantada de llamadas y respuestas...

 
   Pies para qué los quiero... Pies para qué los quiero... de Frida Kahlo

   Frida Kahlo
      Por Carmen Feito Maeso    
primeros versos

Pies para qué los quiero si tengo alas para volar...

 
   Recuerdo que el amor era una blanda furia... (fragmento) Recuerdo que el amor era una blanda furia... (fragmento) de Eduardo Lizalde

   Eduardo Lizalde
      Por Eduardo Lizalde    
primeros versos

Recuerdo que el amor era una blanda furia no expresable en palabras. Y mismamente recuerdo que el amor era una fiera lentísima: mordía con sus colmillos de azúcar y endulzaba el muñón al desprender el brazo. Eso sí lo recuerdo. Rey de las fieras, jauría de flores carnívoras...

 
   Pero ya basta... Pero ya basta... de Efraín Bartolomé

   Efraín Bartolomé
      Por Efraín Bartolomé    
primeros versos

Pero ya basta He aquí al dinamitero Este es el sobrestante Este es el tractorista que despeñó su máquina junto a un alud de rocas más grandes que el tractor Partiremos ese cerro cabrones! Que caigan esos árboles esas rocas esa peña mayor Que se abra el cerro!...

 
   No es nada de tu cuerpo No es nada de tu cuerpo de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

No es nada de tu cuerpo, ni tu piel, ni tus ojos, ni tu vientre, ni ese lugar secreto que los dos conocemos, fosa de nuestra muerte, final de nuestro entierro. No es tu boca tu boca que es igual que tu sexo , ni la reunión exacta de tus pechos, ni tu espalda dulcísima y suave, ni tu ombligo, en que bebo...

 
   Otras bestias Otras bestias de Eduardo Lizalde

   Eduardo Lizalde
      Por Eduardo Lizalde    
primeros versos

Otras bestias declinan siempre al oro del alba, al mediodía furioso, nunca en la noche de augurios persistentes y toses de rifleros suicidas. Ostentosas, diurnas, claras bestias vivientes, se quiebran, pierden pie, se apagan o se oxidan y oscurecen. Y alrededor del que las mira, el que las piensa, caza...

 
   Dios está podrido en dinero... Dios está podrido en dinero... de Francisco Hernández

   Francisco Hernández
      Por Francisco Hernández    
primeros versos

Dios está podrido en dinero, dice en voz baja un comerciante del pueblo. En sus eternos ratos libres, se entretiene devorando la imaginación de quienes no tienen para comer. ¿Quiere retratar al Todopoderoso? Meta su cámara en la boca de un pobre.

 
   Todo amor es nieve Todo amor es nieve de Carmen Boullosa

   Carmen Boullosa
      Por Carmen Boullosa    
primeros versos

Todo amor es nieve no importa, como dicen estos días los anuncios del subway, How deep is your love/nor/What do you love? Aparece en la ciudad como un milagro, la nieve, es vestigio vivo de algo tan antiguo como un dios que tenía poderes, un dios que hacía de las zarzas fuego...

 
   Siéntate ahí... Siéntate ahí... de Francisco Hernández

   Francisco Hernández
      Por Francisco Herrnández    
primeros versos

Siéntate ahí, sobre esa piedra, la más blanca, a la entrada de la casa en ruinas. Abre las piernas. Así. Ahora sube la izquierda al escalón, el menos claro, y permite al rebozo acomodarse en la rodilla. ¿Te quitaste el cinturón de castidad como te lo pedí?...

 
   Fotografiar la claridad... Fotografiar la claridad... de Francisco Hernández

   Francisco Hernández
      Por Francisco Hernández    
primeros versos

Fotografiar la claridad, ya con el viento ido. ¿A dónde va el viento cuando no lo escuchamos? ¿En cuál basurero se refugia arremolinado? ¿Quién sopla en las arterias de sus tolvaneras para dotar de empuje sus respiros? Fotografiar la oscuridad dentro de un ataúd...

 
   El tigre El tigre de Eduardo Lizalde

   Eduardo Lizalde
      Por Eduardo Lizalde    
primeros versos

Hay un tigre en la casa que desgarra por dentro al que lo mira. Y sólo tiene zarpas para el que lo espía, y sólo puede herir por dentro, y es enorme: más largo y más pesado que otros gatos gordos y carniceros pestíferos de su especie, y pierde la cabeza con facilidad, huele la sangre...

 
   Quéjase de la suerte: insinúa su aversión a los vicios y justifica su divertimiento a las Musas Quéjase de la suerte: insinúa su aversión a los vicios y justifica su divertimiento a las Musas de Sor Juana Inés de la Cruz

   Sor Juana Inés de la Cruz
      Por Ofelia Medina     
primeros versos

En perseguirme, mundo, qué interesas? ¿En qué te ofendo, cuando sólo intento poner bellezas en mi entendimiento y no mi entendimiento en las bellezas? Yo no estimo tesoros ni riquezas, y así, siempre me causa más contento poner riquezas en mi entendimiento que no mi entendimiento en las riquezas...

 
   Todo poema es su propio borrador Todo poema es su propio borrador de Eduardo Lizalde

   Eduardo Lizalde
      Por Eduardo Lizalde    
primeros versos

Todo poema es su propio borrador. El poema es sólo un gesto, un gesto que revela lo que no alcanza a expresar. Los poemas de perfectísima factura, los más grandes, son exclusivamente un manotazo afortunado. Todo poema es infinito. Todo poema es el génesis...

 
   Tu cuerpo está a mi lado Tu cuerpo está a mi lado de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Tu cuerpo está a mi lado fácil, dulce, callado. Tu cabeza en mi pecho se arrepiente con los ojos cerrados y yo te miro y fumo y acaricio tu pelo, enamorado. Esta mortal ternura con que callo te está abrazando a ti mientras yo tengo inmóviles mis brazos. Miro mi cuerpo...

 
   Puerta del ocotal... Puerta del ocotal... de Efraín Bartolomé

   Efraín Bartolomé
      Por Efraín Bartolomé    
primeros versos

Puerta del ocotal Lugar del Señor Negro Territorios donde Votán reina en la noche y en el día Y hablan las fuentes Oigo una voz desde el fondo del Tiempo: Este es el territorio que di a mi descendencia Y la descendencia: Esculpí fechas y sucesos en la piedra Pulí jadeíta y turquesas...

 
   Julito (1) Julito (1) de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Dice Julito que este soldadito de plomo que tiene en la mano recibió un balazo en la nuca y cuando estaba en el suelo vino una serpiente y le mordió la pierna. Éste ya no sirve, dice, y lo coloca bocabajo y le echa unos trapos sucios encima. Los tres soldaditos que le quedan...

 
   Tía Chofi Tía Chofi de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Amanecí triste el día de tu muerte, tía Chofi, pero esa tarde me fui al cine e hice el amor. Yo no sabía que a cien leguas de aquí estabas muerta con tus setenta años de virgen definitiva, tendida sobre tu catre, estúpidamente muerta. Hiciste bien en morirte, tía Chofi, porque no hacías nada...

 
   Espero curarme de tí Espero curarme de tí de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me receto tiempo, abstinencia, soledad. ¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No es mucho, ni es poco, es bastante...

 
   Me dueles Me dueles de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Me dueles. Mansamente, insoportablemente, me dueles. Toma mi cabeza, córtame el cuello. Nada queda de mí después de este amor. Entre los escombros de mi alma búscame, escúchame. En algún sitio mi voz, sobrevive, llama, pide tu asombro, tu iluminado silencio...

 
   El peatón El peatón de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Se dice, se rumora, afirman en los salones, en las fiestas, alguien o algunos enterados, que Jaime Sabines es un gran poeta. O cuando menos un buen poeta. O un poeta decente, valioso. O simplemente, pero realmente, un poeta. Le llega la noticia a Jaime y éste se alegra...