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25 poemas aleatorios en video

 
   Todo lo infiel... Todo lo infiel... de Pedro Piccatto

   Pedro Piccatto
      Por Mercedes Ramírez    
primeros versos

Todo lo infiel se vuelve fiel apenas desciende hacia la manoel corazón...

 
   Ojo Ojo de Armando Uribe Arce

   Armando Uribe Arce
      Por Armando Uribe Arce    
primeros versos

La madre es el mamut. Desaparece en la noche del tiempo. Pero de noche aparece el mamut mujer de coitos por ejemplo. Que emboca vulva al miembro y enarca la testuz. Tú tú tú tú...

 
   Te doy Claudia, estos versos Te doy Claudia, estos versos de Ernesto Cardenal

   Ernesto Cardenal
      Por Ernesto Cardenal    
primeros versos

Te doy Claudia, estos versos, porque tú eres su dueña. Los he escrito sencillos para que tú los entiendas. Son para ti solamente, pero si a ti no te interesan, un día se divulgarán, tal vez por toda Hispanoamérica. Y si al amor que los dictó, tú también lo desprecias...

 
   No hay puertas No hay puertas de Olga Orozco

   Olga Orozco
      Por Olga Orozco    
primeros versos

Con arenas ardientes que labran una cifra de fuego sobre el tiempo, con una ley salvaje de animales que acechan el peligro desde su madriguera, con el vértigo de mirar hacia arriba, con tu amor que se enciende de pronto como una lámpara en medio de la noche...

 
   Poema de los dones Poema de los dones de Jorge Luis Borges

   Jorge Luis Borges
      Por Jorge Luis Borges    
primeros versos

Nadie rebaje a lágrima o reproche esta declaración de la maestría de Dios, que con magnífica ironía me dió a la vez los libros y la noche. De esta ciudad de libros hizo dueños a unos ojos sin luz, que sólo pueden leer en las bibliotecas...

 
   También debería nombrarte... También debería nombrarte... de Jorge Meretta

   Jorge Meretta
      Por Jorge Meretta    
primeros versos

También debería nombrarte con un paso tardío como en aquel patio perdido a la deriva por tu piel: sólo allí, como ayer, sigues desnuda: brillan tus hombros, arde tu cintura. Sí, debería llamarte otra vez o dejaría un hueco vacío para siempre...

 
   Se lavaron sus heridas en el agua del mar... Se lavaron sus heridas en el agua del mar... de José Saramago

   José Saramago
      Por José Saramago    
primeros versos

Se lavaron sus heridas en el agua del mar y ahora están sentados en la arena mientras los centinelas vigilan desde lo alto de las dunas. Es éste el precio de la paz cuando el amanecer se acerca y el miedo de morir es ese más humano de no vivir bastante...

 
   Desaparecidos Desaparecidos de Mario Benedetti

   Mario Benedetti
      Por Mario Benedetti    
primeros versos

Están en algún sitio / concertados desconcertados / sordos, buscándose / buscándonos bloqueados por los signos y las dudas contemplando las verjas de las plazas los timbres de las puertas / las viejas azoteas ordenando sus sueños...

 
   José Mantecón del Palacio. Nació en Almería en 1874. Murió en 1902. (fragmento) José Mantecón del Palacio. Nació en Almería en 1874. Murió en 1902. (fragmento) de Antonio Machado

   Antonio Machado
      Por Darío Grandinetti    
primeros versos

El aire por donde pasas, niña, se incendia, y a la algura de tus ojos relampaguea. Grande Dios mi barco de la nube negra y guarde mi corazón del aire de mi morena. No me mires más, o si me miras avisa cuándo me vas a mirar. ¡Dios mío, si no llegara!...

 
   Aquella tarde... Aquella tarde... de Juan Ramón Jiménez

   Juan Ramón Jiménez
      Por Carmen Feito Maeso y Francisco Portillo    
primeros versos

Aquella tarde, al decirle que me alejaba del pueblo, me miró triste, muy triste, vagamente sonriendo. Me dijo: ¿Por qué te vas? Le dije: Porque el silencio de estos valles me amortaja como si estuviera muerto. ¿Por qué te vas? He sentido que quiere gritar mi pecho...

 
   Oda a la joven luz Oda a la joven luz de Eliseo Diego

   Eliseo Diego
      Por Eliseo Diego    
primeros versos

En mi país la luz es mucho más que el tiempo, se demora con extraña delicia en los contornos militares de todo, en las reliquias escuetas del diluvio. La luz en mi país resiste a la memoria como el oro al sudor de la codicia, perdura...

 
   El otro Narciso El otro Narciso de Jorge Meretta

   Jorge Meretta
      Por Jorge Meretta    
primeros versos

Creíste hallarte en un espejo hundido por allí estaba a oscuras un dorad azogue de un cristal frío buscado sin cuerpo en otro cuerpo repetido. Si al alejarte siempre le has quitado el otro yo de ti al desconocido por regresar serás el despedido doble de él que nunca has apartado...

 
   Adolescente que despierta Adolescente que despierta de Rodolfo Hinostroza

   Rodolfo Hinostroza
      Por Rodolfo Hinostroza    
primeros versos

Una deliberación del ala y la tormenta es lo que cae cuando la agria balandronada de los sueños se pega al paladar y el muchacho despierta en la mañana penetrando el espejo con un grito. La estridencia que acecha en la materia de los violoncellos...

 
   He aquí que estamos reunidos He aquí que estamos reunidos de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

He aquí que estamos reunidos en esta casa como en el Arca de Noé: Blanca, Irene, María y otras muchachas, Jorge, Eliseo, Oscar, Rafael... Vamos a conocernos rápidamente y a fornicar y a olvidarnos. El buey, el tigre, la paloma, el lagarto y el asno, todos juntos bebemos...

 
   Otra carta Otra carta de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Siempre estás a mi lado y yo te lo agradezco. Cuando la cólera me muerde, o cuando estoy triste untado con el bálsamo para la tristeza como para morirme apareces distante, intocable, junto a mí. Me miras como a un niño y se me olvida todo y ya sólo te quiero alegre, dolorosamente...

 
   Julito (2) Julito (2) de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Mamá, tengo la barriga llena de hambre, dice. Y la mamá ríe y le trae la leche. Al rato, ya dormido, se sobresalta y mueve los brazos y las piernas. La mano de la madre le acaricia la espalda, se queda quieto. En su plácido rostro el corazón descansa. Vienen las estrellas en aviones...

 
   Como me hice... Como me hice... de Antonio Porchia

   Antonio Porchia
      Por Darío Grandinetti    
primeros versos

Como me hice, no volvería a hacerme. Tal vez volvería a hacerme como me deshago...

 
   Quisiera estar solo en el sur Quisiera estar solo en el sur de Luis Cernuda

   Luis Cernuda
      Por Cristina Hoyos    
primeros versos

Quizá mis lentos ojos no verán más el sur de ligeros paisajes dormidos en el aire, con cuerpos a la sombra de ramas como flores o huyendo en un galope de caballos furiosos. El sur es un desierto que llora mientras canta, y esa voz no se extingue como pájaro muerto...

 
   El INRI de los paisajes El INRI de los paisajes de Raúl Zurita

   Raúl Zurita
      Por Raúl Zurita    
primeros versos

Epílogo Cientos de cuerpos fueron arrojados sobre las montañas, lagos y mar de Chile. Un sueño quizás soñó que habían unas flores, que habían unas rompientes, un océano subiéndolos salvos desde sus tumbas en los paisajes...

 
   Soñaba un alma de piedra... Soñaba un alma de piedra... de Antonio Machado

   Antonio Machado
      Por Darío Grandinetti    

Soñaba un alma de piedra que el amor era un cuchillo que se iba afilando en ella...

 
   Ala que no vuela Ala que no vuela de Efraín Bartolomé

   Efraín Bartolomé
      Por Efraín Bartolomé    
primeros versos

Aquí la selva Larga la soledad con que nos nutre Hora de lentos pies donde el puñal se hunde Raíz de luna helada sus venenos más fuertes Aquí el árbol anclado en el asombro: lagunas congregadas al silbo de serpientes El saraguato rasca su viejo cuerpo...

 
   El continente sumergido El continente sumergido de Olga Orozco

   Olga Orozco
      Por Olga Orozco    
primeros versos

Cabeza impar, sólo a medias visible desde donde se mire y a medias rescatada de un exilio sin fin en la cabeza de la bruma. Es opaca por fuera, impermeable al bautismo de la luz, porosa como esponja a las destilaciones de la noche insoluble. Pero por dentro brilla; arde en un remolino de cristales...

 
   Pero ya basta... Pero ya basta... de Efraín Bartolomé

   Efraín Bartolomé
      Por Efraín Bartolomé    
primeros versos

Pero ya basta He aquí al dinamitero Este es el sobrestante Este es el tractorista que despeñó su máquina junto a un alud de rocas más grandes que el tractor Partiremos ese cerro cabrones! Que caigan esos árboles esas rocas esa peña mayor Que se abra el cerro!...

 
   Duro es... Duro es... de Ernesto Cardenal

   Ernesto Cardenal
      Por Ernesto Cardenal    
primeros versos

Duro es pero no me quejo del amor incorporal que me tocó en suerte. Me quedaría sólo para vos. y ya más solo no puede ser...

 
   Reencarnación de los carniceros Reencarnación de los carniceros de Oscar Hahn

   Oscar Hahn
      Por Oscar Hahn    
primeros versos

Y vi que los carniceros al tercer día, al tercer día de la tercera noche, comenzaban a florecer en los cementerios como brumosos lirios o como líquenes. Y vi que los carniceros al tercer día, llenos de tordos que eran ellos mismos, volaban persiguiéndose...