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25 poemas aleatorios en video | |
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Lamento por Gallagher Bentham
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Juan Gelman Por Juan Gelman | |
cuando gallagher bentham murió se produjo un curioso fenómeno: a las vecinas les creció el odio como si hubiera aumentado la papa feroces y rapaces comenzaron a insultar su memoria como si el deber obligación o tarea de gallagher bentham fuera ser inmortal... | |
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Lento, amargo animal...
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Lento, amargo animal que soy, que he sido, amargo desde el nudo de polvo y agua y viento que en la primera generación del hombre pedía a Dios. Amargo como esos minerales amargos que en las noches de exacta soledad maldita y arruinada soledad sin uno mismo trepan a la garganta... | |
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Romance sonámbulo
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Federico García Lorca Por Cecilia Salerno | |
Verde que te quiero verde. Verde viento. Verdes ramas. El barco sobre la mar y el caballo en la montaña. Con la sombra en la cintura ella sueña en su baranda verde carne, pelo verde, con ojos de fría plata. Verde que te quiero verde. Bajo la luna gitana, las cosas la están mirando y ella no puede mirarlas. Verde que te quiero verde... | |
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Sorbos venecianos (selección)
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Juana Rosa Pita Por Lourdes Pita | |
No hay ruido alguno: cada noche se escucha la sonata para voz, agua y remo. Juega a los escondidos la música, fugándose por calles, ríos y placitas. El cielo es imposible de resistir cuando nos llama asomándose al agua. Quizás en el futuro alguien se apiade del planeta... | |
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Canto a la derrota de Arturo Godoy
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Floridor Pérez Por Floridor Pérez | |
La noche en que peleó Arturo Godoy ¿te acuerdas? Izquierda Godoy-derecha de Joe con la oreja pegada al receptor: izquierda-derecha ¡pégale carajo! las cuatro radios del pueblo amanecieron encendidas esa noche. Golpe al mentón ¡eso es! nunca se ha arriado la bandera (agáchate Godoy)… | |
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Belleza
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Saúl Ibargoyen Por Nuria del Saz | |
Eres como el amor: naces de la destrucción que tu ausencia ha provocado. Mencioné tu nombre muchas veces, y muchas veces hablé de ti largamente con los pájaros. Siempre anduve cerca de aquellos caminos por donde iba tu voz, sin encontrarte... | |
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Maldicen viejos trapos
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Enrique Estrázulas Por Enrique Estrázulas | |
En el espacio cavilante y mudo, de ladrillos, vitrales y sombreros, Joaquín Torres García halló la simetría exacta de su pena. Fuiste al mar, Onetti, navegabas llevándote en un hombro tu cama incandescente, tu licor, tus olores, tus vacilantes huesos... | |
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Adolescente que despierta
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Rodolfo Hinostroza Por Rodolfo Hinostroza | |
Una deliberación del ala y la tormenta es lo que cae cuando la agria balandronada de los sueños se pega al paladar y el muchacho despierta en la mañana penetrando el espejo con un grito. La estridencia que acecha en la materia de los violoncellos... | |
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Canje y Me sirve y no me sirve (fragmento)
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Mario Benedetti Por Darío Grandinetti y Sandra Ballesteros | |
Es importante hacerlo quiero que me relates tu último optimismo yo te ofrezco mi última confianza aunque sea un trueque mínimo debemos cotejarnos estás sola estoy solo por algo somos prójimos la soledad también puede ser una llama. De: Contra los puentes levadizos... | |
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Los amigos
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Enrique Estrázulas Por Enrique Estrázulas | |
Cuando golpeó su voz la medianoche debajo de la luna, hubo un perro en el sur y un pito alerta del velador atravesando el viento. Los libros y el tabaco palpitaron en el sopor del cuarto, hubo un latido nocheriego en las copas y el invierno colgado de un farol se balanceaba en cada esquina... | |
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Sin temor de morir...
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Pedro Piccatto Por Juan María Fortunato | |
Sin temor de morir, casi viviendo, el corazón bajo una rueda fría. ¡Y pulsándolo todo! ¡Y todo amándolo!... | |
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Reprimenda en tiempo de rock
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Floridor Pérez Por Floridor Pérez | |
Por mucho menos estaría en los buenos tiempos de Brenda Lee saltando el palo de la escoba en mi espinazo:¡zaz-zaz! mira como baila mi esqueleto ¡No-no-quiero-no! no me vengas con que eran otros tiempos: Mi hermano menor escuchaba a los Beatles como tú... | |
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Pequeño vals vienés
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Federico García Lorca Por Ana Belén | |
En Viena hay diez muchachas, un hombro donde solloza la muerte y un bosque de palomas disecadas. Hay un fragmento de la mañana en el museo de la escarcha. Hay un salón con mil ventanas. ¡Ay, ay, ay, ay! Toma este vals con la boca cerrada... | |
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Pensándolo bien
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Me dicen que debo hacer ejercicio para adelgazar, que alrededor de los 50s son muy peligrosos la grasa y el cigarro, que hay que conservar la figura y dar la batalla al tiempo, a la vejez. Expertos bien intencionados y médicos amigos me recomiendan dietas... | |
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Hojarasca
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Mario Noel Rodríguez Por Mario Noel Rodríguez | |
Bajo la hojarasca de frío los pájaros encuentran un renglón de su testamento donde sea que me sorprenda la muerte reconocedme por el otoño del primer beso... | |
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La cojita está embarazada
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
La cojita está embarazada. Se mueve trabajosamente, pero qué dulce mirada mira de frente. Se le agrandaron los ojos como si su niño también le creciera en ellos pequeño y limpio. A veces se queda viendo quién sabe qué cosas que sus ojos blancos se le vuelven rosas... | |
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Diego...
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Frida Kahlo Por Carmen Feito Maeso | |
Diego Verdad es, muy grande, que yo no quisiera, ni hablar, ni dormir ni oír, ni querer. Sentirme encerrada, sin miedo a la sangre, sin tiempo ni magia, dentro de tu mismo miedo y dentro de tu gran angustia, y en el mismo ruido de tu corazón... | |
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Así como el día pasado ya no vuelve...
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Antoni Marí Por Antoni Marí | |
Así como el día pasado ya no vuelve, nunca has de volver a cruzar, de este mar, sus aguas. Nunca más del lugar de donde vienes has de volver. Nunca más podrás volver a ser el que fuiste, ni hacer memoria, tan sólo, de tu recuerdo. Nunca más tu nombre alguno podrá decirlo... | |
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La procesión del entierro
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
La procesión del entierro en las calles de la ciudad es ominosamente patética. Detrás del carro que lleva el cadáver, va el autobús, o los autobuses negros, con los dolientes, familiares y amigos. Las dos o tres personas llorosas, a quienes de verdad les duele, son ultrajadas por los cláxones vecinos... | |
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Rozamos a veces una zona...
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Roberto Juarroz Por Fabián Vena | |
Rozamos a veces una zona que parece vacía hasta de espacio, pero en la cual percibimos un ritmo que nunca ha entrado en ninguna música. Desde entonces sabemos que el vacío tiene un ritmo y también que detrás de la vida y de la muerte... | |
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Muchachas que algún día
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Ernesto Cardenal Por Ernesto Cardenal | |
Muchachas que algún día leáis emocionadas estos versos y soñéis con un poeta: sabed que yo los hice para una como vosotras y que fue en vano... | |
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La bala del Centauro
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Eduardo Lizalde Por Eduardo Lizalde | |
Miro desde la barra la ebanistería pomposa y centenaria y los espejosde azogue soñolientos situados al oriente en el gran bar de La Ópera en su género, el solo arquitectónico supérstite de nuestro desmedrado Centro Histórico ; y me solazo con el cándido ademán de los turistas habituales... | |
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El gladiolo es una lanza con el costado lleno de claveles...
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Marosa Di Giorgio Por Marosa Di Giorgio Lectura en francés Christophe Rouxel | |
El gladiolo es una lanza con el costado lleno de claveles, es un cuchillo de claveles; ya salta la ventana, se hinca en la mesa; es un fuego errante, nos quema los vestidos, los papeles. Mamá dice que es un muerto que ha resucitado y nombra a su padre y a su madre y empieza a llorar.... | |
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Otras bestias
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Eduardo Lizalde Por Eduardo Lizalde | |
Otras bestias declinan siempre al oro del alba, al mediodía furioso, nunca en la noche de augurios persistentes y toses de rifleros suicidas. Ostentosas, diurnas, claras bestias vivientes, se quiebran, pierden pie, se apagan o se oxidan y oscurecen. Y alrededor del que las mira, el que las piensa, caza... | |
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Aquí no esperaré a nadie...
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Jorge Meretta Por Jorge Meretta | |
Aquí no esperaré a nadie ni siquiera por mí porque ya estuve. Ni por ti que estás llegando para que no haya un adiós o lamentar escondites con paredes húmedas. Esperar es un juego entre inmortales... | |
