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25 poemas aleatorios en video | |
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Loca hasta el fin
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Mario Noel Rodríguez Por Mario Noel Rodríguez | |
De sus fustanes floriados, estrábicos, salimos con banderas arrancadas a la noche, los sedientos de producir rocío, borrachos de preguntarnos fondos y estructuras, de cuestionar la cara rocosa de la vida. En su pecho trasnochado y juvenil morimos para nacer simpáticos de corbatín... | |
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Recito entonces…
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Raúl Zurita Por Raúl Zurita | |
Recito entonces mi poema militante a toda voz, gritando, mientras el demolido viento de las banderas se agiganta y los cientos de miles de rostros se funden en silencio, escuchando. Pienso que tal vez tú estás entre la multitud escuchando y en verdad llegué a creer que estabas... | |
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A Pablo Neruda, en el corazón
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Rafael Alberti Por Jesús Quintero | |
No dormireis, malditos de la espada, cuervos nocturnos de sangrientas uñas, tristes cobardes de las sombras tristes, violadores de muertos. No dormireis. Su noble canto, su pasión abierta, su estatura más alta que las cumbres, con el cántico libre de su pueblo... | |
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Más alto
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Floridor Pérez Por Floridor Pérez | |
Anoche Dios soñó conmigo. Fui la paja en su ojo zumbé en sus santas narices o pulga en el oído. Y Dios con bendita paciencia dormía el sueño de los justos mientras yo me desvelaba por despertar, antes que Él pestañara mueva un dedo o de un solo soplido... | |
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Elogio de la sombra
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Jorge Luis Borges Por Eduardo Lizalde | |
La vejez (tal es el nombre que los otros le dan) puede ser el tiempo de nuestra dicha. El animal ha muerto o casi ha muerto. Quedan el hombre y su alma. Vivo entre formas luminosas y vagas que no son aún la tiniebla. Buenos Aires, que antes se desgarraba en arrabales hacia la llanura incesante… | |
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Qué doloroso es amar...
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Joaquín Dicenta Por Francisco Portillo | |
Qué doloroso es amar... y no poderlo decir! Si es doloroso saber, que va marchando la vida como una mujer querida, que jamás ha de volver. Si es doloroso ignorar, donde vamos a morir; ¡más doloroso es amar... y no poderlo decir! Triste es ver que la mirada, hacia el sol levanta el ciego... | |
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Puntos de apoyo...
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Frida Kahlo Por Carmen Feito Maeso | |
Puntos de apoyo. En mi figura completa sólo hay uno; y quiero dos. Para tener yo los dos me tienen que cortar uno. Es el uno que no tengo el que tengo que tener. Para poder caminar el otro será ya muerto... | |
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El ausente (fragmento)
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Alejandra Pizarnik Por Ariadna Gil y Darío Grandinetti | |
La sangre quiere sentarse. Le han robado su razón de amor. Ausencia desnuda. Me deliro, me desplumo. ¿Qué diría el mundo si Dios lo hubiera abandonado así? II Sin ti el sol cae como un muerto abandonado. Sin ti me tomo en mis brazos y me llevo a la vida a mendigar fervor... | |
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En esta noche, en este mundo (fragmento)
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Alejandra Pizarnik Por Ariadna Gil | |
en esta noche en este mundo las palabras del sueño de la infancia de la muerte nunca es eso lo que uno quiere decir la lengua natal castra la lengua es un órgano de conocimiento del fracaso de todo poema castrado por su propia lengua que es el órgano de la re-creación del re-conocimiento... | |
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La poetisa en un pueblo (fragmentos)
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Carolina Coronado Por Carmen Feito Maeso | |
Ya viene, mírala! ¿Quién? Ésa que saca las copias. Jesús, qué mujer tan rara. Tiene los ojos de loca. Diga V., don Marcelino, ¿será verdad que ella sola hace versos sin maestro? ¡Qué locura!, no señora; anoche nos convencimos de que es mentira, en la boda: si tiene esa habilidad... | |
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Canción de los tres ahorcados
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Juan Gelman Por Juan (Tata) Cedrón | |
Fuimos locos fuimos impuros nos manchamos el corazón. Fuimos canallas de ojos duros una canción una canción. Tuvimos sed tuvimos hambre agujeros en el pulmón. Nos ahorcamos con un alambre una canción una canción. Le hicimos hijos a la suerte... | |
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Tu cuerpo está a mi lado
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Tu cuerpo está a mi lado fácil, dulce, callado. Tu cabeza en mi pecho se arrepiente con los ojos cerrados y yo te miro y fumo y acaricio tu pelo, enamorado. Esta mortal ternura con que callo te está abrazando a ti mientras yo tengo inmóviles mis brazos. Miro mi cuerpo... | |
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Celular 09-2119000
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Gonzalo Rojas Por Gonzalo Rojas | |
Una cosa le pido, sea todo lo cruel pero no me diga cuídese el gesto es feo, en una despiadada como usted ese gesto es feo, se nota el cuchillo en lo taimado del teléfono. Además, de qué voy a cuidarme sino de usted, arriverderla, corto... | |
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Historia del asedio
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André Cruchaga Por André Cruchaga | |
Hay jardines que mis ojos no ven. Ningún pie cabe en el lugar Donde guardo las colillas que las manos tiran a cucharadas. Ningún día me habla con sombreros impermeables, con tazas De café o con el corazón abierto de los niños. En la pizarra Del grito hay furias, y hasta rostros de infatigable ceniza... | |
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Comentario VI
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Juan Gelman Por Juan Gelman | |
esta secreta unión que pasa en un punto muy interior del alma/ que debe ser donde estás vos/y donde tales son el deleite y la gloria y demás criaturas que pasan/conunidas como aguas de cielo que van a río entrando a mar/o manos que por lados contrarios se hacen una... | |
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Era un día de visitas...
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Marosa Di Giorgio Por Marosa Di Giorgio Lectura en francés Christophe Rouxel | |
Era un día de visitas. La niña trajo en la cabeza un moño de organdí blanco, que al caer de la tarde se fue poniendo celeste, para recuperar en la noche su deslumbrante blancura. La niña no decía nada; estaba fija; sólo si y no , de vez en cuando; las tazas y las copas también estaban tiesas... | |
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Al alba soñé…
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Carmen Berenguer Por Carmen Berenguer | |
Al alba soñé que vomitaba murciélagos y lombrices madre soñaba que una espada me seguía madre Entonces me acosté a su lado y ungí mi cuerpo y ungí su cuerpo para despegarme las entrañas mordí esta atadura acariciando esta prenda tan fina mordí mis manos en su espalda... | |
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El Oficio Nocturno
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Ernesto Cardenal Por Ernesto Cardenal | |
Es la hora del Oficio Nocturno, y la iglesia en penumbra parece que está llena de demonios. Esta es la hora de las tinieblas y de las fiestas. La hora de mis parrandas. Y regresa mi pasado.Y mi pecado está siempre delante de mí Y mientras recitamos los salmos... | |
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Lento, amargo animal...
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Lento, amargo animal que soy, que he sido, amargo desde el nudo de polvo y agua y viento que en la primera generación del hombre pedía a Dios. Amargo como esos minerales amargos que en las noches de exacta soledad maldita y arruinada soledad sin uno mismo trepan a la garganta... | |
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Táctica y estrategia
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Mario Benedetti Por Darío Grandinetti y Sandra Ballesteros | |
Mi táctica es mirarte aprender como sos quererte como sos mi táctica es hablarte y escucharte construir con palabras un puente indestructible mi táctica es quedarme en tu recuerdo no sé como, ni sé con qué pretexto pero quedarme en vos. Mi táctica es ser franca... | |
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No te salves
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Mario Benedetti Por Eusebio Poncela | |
No te quedes inmóvil al borde del camino no congeles el júbilo no quieras con desgana no te salves ahora ni nunca no te salves no te llenes de calma no reserves del mundo sólo un rincón tranquilo no dejes caer los párpados pesados como juicios... | |
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Otras partes (fragmento)
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Juan Gelman Por Juan Gelman | |
oíste/ corazón?/ nos vamos con la derrota a otra parte/ con este animal a otra parte/ los muertos a otra parte/ que no hagan ruido/ callados como están/ ni se oiga el silencio de sus huesos/ sus huesos son animalitos de ojos azules/ se sientan mansos a la mesa/ rozan dolores sin querer... | |
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A Pedro Piccatto
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Liber Falco Por Washington Benavides | |
Te veo un ángel, de hueso, piel y carne florecido, ojos de lince y aldabón de sienes golpeando en las puertas del olvido. Y más lejos te veo, en una tarde azul y proletaria, de blusa azul con tus ojos ya claramente azules, hablando con muchachas de blusa azul, y azul de fondo el cielo... | |
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Tepeyólotl: Corazón del monte
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Efraín Bartolomé Por Efraín Bartolomé | |
Todavía llegaba el gato grande a hacer perjuicio a veces Todavía se oían los rumores Se oía que un relámpago entró y no dejó más señas que unas manchas de sangre Todavía se ponía de puntas el vello de la espalda ante la huella hundida bien marcada en el lodo fresco... | |
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Consideraciones que dice un difunto a quienes lo están velando (V)
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Thiago de Mello Por Thiago de Mello | |
Valió la pena vivir y encontrarnos en el mundo y vivir juntos lleno siempre de furor contra la ruda injusticia pero también siempre llenos de infancia, mar sin fondo, que nos sirvió de camino a grandes encantamientos, a sortilegios profundos. La vida es linda... | |
