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25 poemas aleatorios en video | |
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No hay puertas
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Olga Orozco Por Olga Orozco | |
Con arenas ardientes que labran una cifra de fuego sobre el tiempo, con una ley salvaje de animales que acechan el peligro desde su madriguera, con el vértigo de mirar hacia arriba, con tu amor que se enciende de pronto como una lámpara en medio de la noche... | |
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Oriana
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Gonzalo Rojas Por Gonzalo Rojas | |
Ay de las bellas que quisieron devorar un día con su fulgor al mísero poeta. El fingidor por inocente que parezca es duro y no transa: primero encumbra a la figura, después la desencumbra y desfigura para finalmente transfigurarla. Total, de la mortal no queda nada. Tampoco del poeta... | |
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Donde nunca jamás se lo imaginan
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Eliseo Diego Por Eliseo Diego | |
Entonces ya es seguro que estás muerto No volveremos otra vez a verte Jugar con el aliento de los hartos Al escribir como al desgano: Che, Sobre el dineroEntre leyendas Viniste brevemente a nuestro día Para después marcharte entre leyendas. Cruzabas en la sombra, rápido... | |
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Canto cósmico (fragmento)
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Ernesto Cardenal Por Ernesto Cardenal | |
Los cuerpos celestes y los nuestros. Estrellas caminanteslos caldeos. (A las no fijas.) En griego caminante es planetes, así que habitamos una estrella caminante. Los hombres que formamos el Hombre o mejor dicho formaremos. O tenemos por delante solamente un planeta pelado como Marte... | |
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Para cuando el jacinto...
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Pedro Piccatto Por Héctor Rosales | |
Para cuando el jacinto encienda el aire y la sangre desdeñe su hora mala, el agua fácil de estas evidencias: El agua fácil de estas evidencias para cuando no creas... | |
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Cincuenta aniversario
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Roque Dalton Por Roque Dalton | |
Un hombre sale al patio trasero de su casa (ahí no llega nunca el duro viento del otoño) tiene en sus manos una pequeña copa de aguardiente y se mesa con cariño el cabello aquí las canas del hambre aquí las de aquel día en que fue héroe entre miles de héroes... | |
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Me tienes en tus manos...
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Me tienes en tus manos y me lees lo mismo que un libro. Sabes lo que yo ignoro y me dices las cosas que no me digo. Me aprendo en ti más que en mí mismo. Eres como un milagro de todas horas, como un dolor sin sitio. Si no fueras mujer fueras mi amigo... | |
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Yo me quedo mudo
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Julio Torres Recinos Por Julio Torres Recinos | |
Siento a veces que alguien me sigue, que hay unos ojos que me ven y busco entre las puertas, detrás de los árboles, pero nada hay; entonces camino rápido, debo mantenerme en movimiento en caso de que alguna sombra quiera alcanzarme para platicar conmigo... | |
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Testamento 1 (fragmento)
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Pablo Neruda Por Pablo Neruda | |
Dejo a los sindicatos del cobre, del carbón y del salitre mi casa junto al mar de Isla Negra. Quiero que allí reposen los maltratados hijos de mi patria, saqueada por hachas y traidores, desbaratada en su sagrada sangre, consumida en volcánicos harapos... | |
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Poema salvaje
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Alvaro Figueredo Por Nelson Guerra | |
Este es el poema salvaje del reflector de los colores próximos que da su tobogán a los vientos lisos Este es el poema salvaje del verde, del rojo y del azul que se descansan en los silbatos de las frutas Este es el poema salvaje del árbol, de la sangre y del cielo en la tecla instantánea de los viajeros... | |
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Si sobrevives...
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Si sobrevives, si persistes, canta, sueña, emborráchate. Es el tiempo del frío: ama, apresúrate. El viento de las horas barre las calles, los caminos. Los árboles esperan: tú no esperes, es el tiempo de vivir, el único... | |
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Una mano dice adiós
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Jorge Meretta Por Jorge Meretta | |
Una mano inclinada levemente al vacío compuesta de breves huesos suicidas el instante mismo anticipándose al caer en un gesto de vaciarse. Un vacío con la forma de una mano levemente ordenada depuesta por suicidas instantes disipándose que caen... | |
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También debería nombrarte...
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Jorge Meretta Por Jorge Meretta | |
También debería nombrarte con un paso tardío como en aquel patio perdido a la deriva por tu piel: sólo allí, como ayer, sigues desnuda: brillan tus hombros, arde tu cintura. Sí, debería llamarte otra vez o dejaría un hueco vacío para siempre... | |
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Este amor
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Julio Torres Recinos Por Julio Torres Recinos | |
Este amor no va a volver. Se fue como un gato al que nadie quiere. No va a volver este amor. Se escapó como un pájaro que huye entre las ramas. No va a volver a pesar de los sueños y las palabras, los paseos por el campo, la playa, las olas entre los pies, la ciudad y sus cafés... | |
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El hombre imaginario
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Nicanor Parra Por Nicanor Parra | |
El hombre imaginario vive en una mansión imaginaria rodeada de árboles imaginarios a la orilla de un río imaginario De los muros que son imaginarios penden antiguos cuadros imaginarios irreparables grietas imaginarias que representan hechos imaginarios ocurridos en mundos imaginarios... | |
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Aquí no esperaré a nadie...
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Jorge Meretta Por Jorge Meretta | |
Aquí no esperaré a nadie ni siquiera por mí porque ya estuve. Ni por ti que estás llegando para que no haya un adiós o lamentar escondites con paredes húmedas. Esperar es un juego entre inmortales... | |
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Pies para qué los quiero...
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Frida Kahlo Por Carmen Feito Maeso | |
Pies para qué los quiero si tengo alas para volar... | |
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Canción Onírica
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Nuria del Saz Por Nuria del Saz | |
Hay un paisaje de nubes y agua. Hay alas blancas que se agitan Pesadamente, con lentitud. Alas que atraviesan la niebla blanca Tras la que asoma un sol pálido, Sol leve Un sol que se contempla Sin que te lloren los ojos. El agua se mece tranquila Dibujando estelas, ondas mansas, serenas... | |
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A Juan Ramón Jiménez
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Rubén Darío Por Francisco Portillo | |
Tienes, joven amigo, ceñida la coraza para empezar, valiente, la divina pelea? ¿Has visto si resiste el metal de tu idea la furia del mandoble y el peso de la maza? ¿Te sientes con la sangre de la celeste raza que vida con los números pitagóricos crea?... | |
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Sin temor de morir...
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Pedro Piccatto Por Juan María Fortunato | |
Sin temor de morir, casi viviendo, el corazón bajo una rueda fría. ¡Y pulsándolo todo! ¡Y todo amándolo!... | |
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Alba o noche
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Pedro Gandía Por Pedro Gandía | |
Arranca el viento sueños de las manos. No hay azar ni destino: solo sombras. Y una llama extinguida es el futuro, agónica pasión interminable. Si anima otra figura, más se hunde en la opacidad. No hay superficie, pero el tiempo persiste como herida. Despertar al horror de la existencia... | |
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Este poeta exprime... (fragmento)
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Eduardo Lizalde Por Eduardo Lizalde | |
Este poeta exprime su riñón, aquel nos habla de sus calcetines escaleras arriba y de su nuez de Adán, escaleras abajo que la hormiga no estorbe la visión del hormiguero ni el hormiguero el bosque de la hormiga . Pero hay otros, los vándalos atroces de sí mismos, los rascacielos del dolor que gimen... | |
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El tigre en celo...
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Eduardo Lizalde Por Eduardo Lizalde | |
El tigre en celo es como un pozo de semen, como un brazo de río: más de cincuenta veces en un día copula y se descarga largamente en la hembra, como un cielo encendido en éxtasis perpetuo, una tormenta de erecciones. Y la hembra que aúlla o vocaliza... | |
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Distinto
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Juan Ramón Jiménez Por Héctor Rosales | |
Lo querían matar los iguales porque era distinto. Si veis un pájaro distinto, tiradlo; si veis un monte distinto, caedlo; si veis un camino distinto, cortadlo; si veis una rosa distinta, deshojadla; si veis un río distinto, cegadlo... si veis un hombre distinto, matadlo. ¿Y el sol y la luna dando en lo distinto? Altura, olor, largor, frescura, cantar, vivir distinto de lo distinto; lo que seas, que eres distinto (monte, camino, rosa, río, pájaro, hombre)... | |
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Cerezas
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Juan Gelman Por Juan Gelman | |
esa mujer que ahora mismito se parece a santa teresa en el revés de un éxtasis/hace dos o tres besos fue mar absorto en el colibrí que vuela por su ojo izquierdo cuando le dan de amar/ y un beso antes todavía/ pisaba el mundo corrigiendo la noche con un pretexto cualquiera... | |
