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25 poemas aleatorios en video | |
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Obligaciones
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Julio Torres Recinos Por Julio Torres Recinos | |
Hoy tendré que decirles a mis amigos los árboles que ya no está; a ellos que una vez me vieron feliz venir a contarles de su voz. Y yo oiré con envidia el susurro de sus hojas, el ruido de sus ramas que se rozan en un abrazo, veré sus sombras que buscan el cerco... | |
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Dulzura con que se aman...
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Ernesto Cardenal Por Ernesto Cardenal | |
Dulzura con que se aman en parques o en cines o en alcobas, y como será la de nosotros, tanta que no la sienten los sentidos, dulzura más allá de la dulzura ¡ay! más allá. Como la pareja impaciente en los parques... | |
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León
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Ernesto Cardenal Por Ernesto Cardenal | |
Yo vivía en una casa grande junto a la iglesia de San Francisco que tenía una leyenda en el zaguán que decía AVE MARIA y rojos corredores de ladrillos de barro, viejas tejas rojas,y ventanas de rejas ensarradas, y un gran patio angustioso en las tardes sin aire... | |
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Oriana
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Gonzalo Rojas Por Gonzalo Rojas | |
Ay de las bellas que quisieron devorar un día con su fulgor al mísero poeta. El fingidor por inocente que parezca es duro y no transa: primero encumbra a la figura, después la desencumbra y desfigura para finalmente transfigurarla. Total, de la mortal no queda nada. Tampoco del poeta... | |
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Melodía de darnos...
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Pedro Piccatto Por Héctor Rosales | |
Melodía de darnos... la sagrada melodía de darnos. Ese es el gran acierto de las almas. Es llevar para siempre en nuestra vida el esplendor abierto de una fruta... | |
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Los demás compañeros de la celda están dormidos
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Ariel Dorfman Por Ariel Dorfman | |
Tú entras a la única habitaciónde la casa y no pones la luz para no despertara los niños. Te sacas la ropa en la oscuridad y extiendes la mano bajo la frazada hasta sentir el cuerpo tibio y dormido de la más pequeña, la que no conozco, la que nació después... | |
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Tengo estos huesos hechos a las penas...
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Miguel Hernández Por Francisco Portillo | |
Tengo estos huesos hechos a las penas y a las cavilaciones estas sienes: penas que vas, cavilación que vienes como el mar de la playa a las arenas. Como el mar de la playa a las arenas, voy en este naufragio de vaivenes, por una noche oscura de sartenes redondas... | |
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Dicotomía incruenta
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Oliverio Girondo Por Darío Grandinetti | |
Siempre llega mi mano más tarde que otra mano que se mezcla a la mía y forman una mano. Cuando voy a sentarme advierto que mi cuerpo se sienta en otro cuerpo que acaba de sentarse adonde yo me siento. Y en el preciso instante de entrar en una casa... | |
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Los huesos de mi padre
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Rodolfo Hinostroza Por Rodolfo Hinostroza | |
Serán éstos los 206 aristocráticos huesos de mi padre? Todos completos, con su maxilar inferior, su frontal, sus falangetas, su astrágalo, su vomer, sus clavículas? No se habrán confundido en la Fosa Común con los de un vagabundo... | |
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Primavera
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Eliseo Diego Por Eliseo Diego | |
No es una delicada primavera quien bulle en el jardín haciendo flores, negra de arcilla y manchas de colores y de toda sustancia verdadera. No es una frágil niña pinturera quien le prende a la tierra mil amores y con la nada borda los primores en que se mira la creación austera... | |
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Los pobres en la estación de autobuses
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Ledo Ivo Por Ledo Ivo | |
Los pobres viajan. En la estación de autobuses levantan los pescuezos como gansos para mirar los letreros del autobús. Sus miradas son de quien teme perder alguna cosa: la maleta que guarda un radio de pilas y una chaqueta que tiene el color del frío en un día sin sueños... | |
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Casa de los monos
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Efraín Bartolomé Por Efraín Bartolomé | |
Para qué hablar del guayacán que guarda la fatiga o del tambor de cedro donde el hachero toca A qué nombrar la espuma en la boca del río Lacanjá Espejo de las hojas Cuna de los lagartos Fuente de macabiles con ojos asombrados Quizá si transformara en orquídea... | |
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Hay distintas formas de ver...
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Luis Raúl Calvo Por Luis Raúl Calvo | |
Hay distintas formas de ver pasar la vida, de contemplar lo bello o lo siniestro, que ha quedado perpetuado en algún sitio. Son esas marcas, espejos de otros tiempos que vuelven a la memoria y nos recuerdan que una ciudad también carga con una cruz en sus espaldas... | |
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Preciosa y el aire
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Federico García Lorca Por Carmen Feito Maeso | |
Su luna de pergamino Preciosa tocando viene, por un anfibio sendero de cristales y laureles. El silencio sin estrellas, huyendo del sonsonete, cae donde el mar bate y canta su noche llena de peces. En los picos de la sierra los carabineros duermen... | |
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Se lavaron sus heridas en el agua del mar...
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José Saramago Por José Saramago | |
Se lavaron sus heridas en el agua del mar y ahora están sentados en la arena mientras los centinelas vigilan desde lo alto de las dunas. Es éste el precio de la paz cuando el amanecer se acerca y el miedo de morir es ese más humano de no vivir bastante... | |
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La vida callada...
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Frida Kahlo Por Carmen Feito Maeso | |
La vida callada... dadora de mundos... Venados heridos. Ropas de tehuana. Rayos, penas, soles, ritmos escondidos. La niña Mariana , frutos ya muy vivos, la muerte se aleja , líneas, formas, nidos, las manos construyen, los ojos abiertos, los Diegos sentidos... | |
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Vida, mi vida
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Alejandra Pizarnik Por Cristian Tonhaiser | |
Vida, mi vida, déjate caer, déjate doler, mi vida, déjate enlazar de fuego, de silencio ingenuo, de piedras verdes en la casa de la noche, déjate caer y doler, mi vida... | |
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Mi perro ha muerto
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Jorge Meretta Por Jorge Meretta | |
Mi perro ha muerto en el jardín y por su lengua se desombra a otro amanecer. Cuando se muere un perro el silencio es humo de un tren de aullidos que descarrilan en la tierra y lo que sigue es frío para temblar con él desocupado de piel, descobijado de casa. Oigo a los muertos crecer... | |
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Relato de Odiseo
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Rodolfo Hinostroza Por Rodolfo Hinostroza | |
Scila y Caribdis, esas dos putas viejas, maldijeron mi espalda, y allí mismo me crecieron ojos para ver, y un unicornio brotó de mi saliva diciéndose protegido de Artemisa, y su lengua caliente restañó mis heridas en nombre de los dioses, en nombre de esos dioses... | |
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Colofón de luz
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Nuria Parés Por Nuria Parés | |
He salido a la luz. Estuve mucho tiempo soterrada. Soy como Lázaro. Traigo en mi vieja piel el calofrío del minero y del topo cuando salen al sol y al caminar me cae la sombra hecha jirones. Me miro renacer. Vivo. Verdeo, y aunque nadie los ve me están saliendo brotes en los dedos... | |
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Pequeño vals vienés (inglés)
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Federico García Lorca Por Leonard Cohen | |
En Viena hay diez muchachas, un hombro donde solloza la muerte y un bosque de palomas disecadas. Hay un fragmento de la mañana en el museo de la escarcha. Hay un salón con mil ventanas. ¡Ay, ay, ay, ay! Toma este vals con la boca cerrada... | |
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El peatón
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Se dice, se rumora, afirman en los salones, en las fiestas, alguien o algunos enterados, que Jaime Sabines es un gran poeta. O cuando menos un buen poeta. O un poeta decente, valioso. O simplemente, pero realmente, un poeta. Le llega la noticia a Jaime y éste se alegra... | |
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Canto cósmico (fragmento)
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Ernesto Cardenal Por Ernesto Cardenal | |
Los cuerpos celestes y los nuestros. Estrellas caminanteslos caldeos. (A las no fijas.) En griego caminante es planetes, así que habitamos una estrella caminante. Los hombres que formamos el Hombre o mejor dicho formaremos. O tenemos por delante solamente un planeta pelado como Marte... | |
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Porque llovía triste...
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Francisco Caro Por Francisco Caro | |
Porque llovía triste paré el Skoda al borde de tus pasos, de la acera, de tu cadera grito, de tu espalda de prisas y aguacate. Se asomó tu sorpresa por el cristal, llovía llovía y te subiste un instante tan sólo antes de que mi sed te reclamara. Que estabas empapada de la sombra de todas las acacias... | |
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No soy nadie… (fragmento)
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Alfredo Fressia Por Alfredo Fressia | |
No soy nadie. Estoy tendido en la cama, finjo leer mientras Alfredo escribe frente a la computadora. Hace casi dos horas que está escribiendo. Se ha ido encorvando con los años y, para ver mejor, o por ansiedad frente al texto, aproxima la cabeza a la pantalla. Hace pensar en un insecto gigantesco... | |
