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25 poemas aleatorios en video | |
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Los amigos
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Enrique Estrázulas Por Enrique Estrázulas | |
Cuando golpeó su voz la medianoche debajo de la luna, hubo un perro en el sur y un pito alerta del velador atravesando el viento. Los libros y el tabaco palpitaron en el sopor del cuarto, hubo un latido nocheriego en las copas y el invierno colgado de un farol se balanceaba en cada esquina... | |
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Mi perro ha muerto
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Jorge Meretta Por Jorge Meretta | |
Mi perro ha muerto en el jardín y por su lengua se desombra a otro amanecer. Cuando se muere un perro el silencio es humo de un tren de aullidos que descarrilan en la tierra y lo que sigue es frío para temblar con él desocupado de piel, descobijado de casa. Oigo a los muertos crecer... | |
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A puerta cerrada
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Jorge Meretta Por Jorge Meretta | |
En la cocina hay platos y colillas y un desorden de bosque abandonado apenas por un viento visitado y con señas de huellas amarillas, me falta una pared o sobran sillas y el teléfono suena equivocado porque la noche es otra, otro recado, otro el abrigo y otras las polillas... | |
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Terminó como había vivido la belleza…
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Armando Uribe Arce Por Armando Uribe Arce | |
Terminó como había vivido la belleza. La envidié antes de conocerla y después de casados y ahora se le envidia su muerte. Al imposible que supo llevar su vida como en andas y que estos últimos años los pasó ejercitando un arte que la revelaba... | |
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Divagaciones (fragmento)
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Armando Uribe Arce Por Armando Uribe Arce | |
La muerte despiadada no hace excepciones: uno por uno nos recoge del suelo en que vagamos como hormigones negros -cuando menos pensamos pero en nada pensamos- cuando nos llega el turno despiadada nos coge con sus pinzas de fierro nos traslada al lugar de nuestro entierro... | |
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Romance sonámbulo
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Federico García Lorca Por Cecilia Salerno | |
Verde que te quiero verde. Verde viento. Verdes ramas. El barco sobre la mar y el caballo en la montaña. Con la sombra en la cintura ella sueña en su baranda verde carne, pelo verde, con ojos de fría plata. Verde que te quiero verde. Bajo la luna gitana, las cosas la están mirando y ella no puede mirarlas. Verde que te quiero verde... | |
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Doña Luz (XXI)
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
La casa me protege del frío nocturno, del sol del mediodía, de los árboles derribados, del viento de los huracanes, de las asechanzas del rayo, de los ríos desbordados, de los hombres y de las fieras. Pero la casa no me protege de la muerte... | |
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Ayer estuve observando a los animales
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Ayer estuve observando a los animales y me puse a pensar en ti. Las hembras son más tersas, más suaves y más dañinas. Antes de entregarse maltratan al macho, o huyen, se defienden. ¿Por qué? Te he visto a ti también, como las palomas, enardeciéndote cuando yo estoy tranquilo... | |
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La partida inconclusa
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Floridor Pérez Por Floridor Pérez | |
Isla Quiriquina, octubre 1973. BLANCAS: Danilo González, Alcalde de Lota NEGRAS: Floridor Pérez, Profesor rural de Mortandad 1. P4R P3AD 2. P4D P4D 3. CD3A PXP 4. CXP A4A 5. C3C A3C 6. C3A C2D 7.Mientras reflexionaba su séptima jugada un cabo gritó su nombre desde la guardia. ¡Voy! dijo… | |
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Fuego azul
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Carmen Boullosa Por Betsy Pecanins | |
Cuando se queman las velas se vuelven humo poco de cera y de ceniza es el fuego quien las quema cuando se incendian las casas se vuelven humo recuerdos y cenizas es el fuego quien las quema es el fuego quien quema mi cuerpo yo soy un poco de cera enamorada me he vuelto fuego azul... | |
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Paisaje
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Bernardo Ortiz de Montellano Por Jaime Sabines | |
Suspira el tiempo goloso en el seno de la tarde, que arrastra fino rebozo por los campos que Dios guarde. Los magueyales matizan con verdes moños la tierra y, a lo lejos, se precisan los contornos de la sierra. La sierra que abre los brazos protegiendo la campiña... | |
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Nombra el poeta...
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Eduardo Lizalde Por Eduardo Lizalde | |
Nombra el poeta con un silencio ante la cosa oscura, con un grito ante el objeto luminoso. Pero ¿qué cosa dicen de las cosas los nombres? ¿Se conoce al gallo por la cresta guerrera de su nombre, gallo? ¿Dice mi nombre, Eduardo, algo de mí?... | |
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Último sitio
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Enrique Estrázulas Por Enrique Estrázulas | |
Llevar detrás del murallón y el alma este candado aquí hierro caliente detrás del murallón donde las aguas mecen un vegetal, destiñen piedras. Llevarlo. Ya bebí la luz de junio y se me atora sucia entre las venas ya lloré al pie de un cálido peldaño ya olvidé a una mujer... | |
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He aquí que estamos reunidos
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
He aquí que estamos reunidos en esta casa como en el Arca de Noé: Blanca, Irene, María y otras muchachas, Jorge, Eliseo, Oscar, Rafael... Vamos a conocernos rápidamente y a fornicar y a olvidarnos. El buey, el tigre, la paloma, el lagarto y el asno, todos juntos bebemos... | |
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Qué es el canto de los pájaros
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Qué es el canto de los pájaros, Adán? Son los pájaros mismos que se hacen aire. Cantar es derramarse en gotas de aire, en hilos de aire, temblar. Entonces los pájaros están maduros y se les cae la garganta en hojas, y sus hojas son suaves, penetrantes, a veces rápidas. ¿Por qué?... | |
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Romance de la pena negra
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Federico García Lorca Por Carmen Feito Maeso y Francisco Portillo | |
Las piquetas de los gallos cavan buscando la aurora, cuando por el monte oscuro baja Soledad Montoya. Cobre amarillo, su carne, huele a caballo y a sombra. Yunques ahumados sus pechos, gimen canciones redondas. Soledad... | |
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El gladiolo se enfermó...
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Marosa Di Giorgio Por Marosa Di Giorgio Lectura en francés Christophe Rouxel | |
El gladiolo se enfermó. Desde sus pavorosos cabellos rosados enviaba chispas a mi habitación. En todas sus bocas abiertas tenía lágrimas, rosas y, también huesos y peines. Aterrada clamé a la Virgen Llévalo, pero, la Virgen no se separaba de la estampa. Y él ardía como un brasero... | |
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Canto a su amor desaparecido (fragmento)
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Raúl Zurita Por Raúl Zurita | |
Ahora Zurita me largó ya que de puro verso y desgarro te pudiste entrar aquí, en nuestras pesadillas; ¿tú puedes decirme dónde está mi hijo? A la Paisa A las Madres de la Plaza de Mayo A la Agrupación de Familiares de los que no aparecen A todos los tortura, palomos del amor, países chilenos y asesinos... | |
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Verde veneno
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Pedro Gandía Por Pedro Gandía | |
Desdobla de continuo su existencia por morar en edenes de artificio donde espacio, deseo, tiempo, forma son palabras que nada significan.Disuelve allí la identidad que finge y es nada, y es feliz por un instante. Pero el viaje concluye, y, nuevamente, la vida lo reclama y lo derriba ... | |
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Vengo de morirme...
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Antonio Porchia Por Darío Grandinetti | |
Vengo de morirme, no de haber nacido. De haber nacido me voy... | |
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En una cama
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Pedro Piccatto Por Washington Benavides | |
En una cama, en otra, en otra, en otra, en una, en dos, en tres, en cien, en mil, la angustial seda sexual araña lo azul de su equilibrio, la noche del sexo... | |
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El faraón es el pecado
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Armando Uribe Arce Por Armando Uribe Arce | |
El faraón es el pecado. Arráncate del faraón. Rojo el mar los pescados negros son. —¡No eres Moisés! Soy la hez de la hez. Me haces falta... | |
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Intoxicado
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Mario Noel Rodríguez Por Mario Noel Rodríguez | |
Ciudad remolcada sombra amamantando a los historiantes de mano en el pecho por el himno nietos del jaguar contemporáneos del jaguaryu vamos plantando una bandera que decimos de alegría haciendo fogatas de filosofías envasadas al vacío rascándonos la cabeza... | |
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Color de veneno
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Frida Kahlo Por Carmen Feito Maeso | |
Todo al revés. Yo? Sol y luna pies y Frida ... | |
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Yo no lo sé de cierto
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Yo no lo sé de cierto, pero supongo que una mujer y un hombre algún día se quieren, se van quedando solos poco a poco, algo en su corazón les dice que están solos, solos sobre la tierra se penetran, se van matando el uno al otro. Todo se hace en silencio. Como se hace la luz dentro del ojo... | |
