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25 poemas aleatorios en video | |
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El miedo, padre
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Alfredo Fressia Por Alfredo Fressia | |
Padre, yo me espanto de estar preso en mi cuerpo, el condenado umbral, perfecto, este retorno, padre, eternamente en viaje y muerto, por las cuatro estaciones y la suerte echada de los hombres, los hijos obedientes de la especie, padre, los muertos venideros... | |
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Fútbol
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Blanca Varela Por Carmen Feito Maeso | |
juega con la tierra como con una pelota báilala estréllala reviéntala no es sino eso la tierra tú en el jardín mi guardavalla mi espantapájaros mi atila mi niño la tierra entre tus pies gira como nunca prodigiosamente bella... | |
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El viejo payaso a su hijo (fragmento)
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Eliseo Diego Por Eliseo Diego | |
Avanza ya, hijo mío, desde el vano donde los pliegues de la recia púrpura ocultan la impudicia de las máquinas tan útiles, es cierto , el abandono de los grandes telones que han colgado como pájaros muertos en el polvo; avanza... | |
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Duro es...
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Ernesto Cardenal Por Ernesto Cardenal | |
Duro es pero no me quejo del amor incorporal que me tocó en suerte. Me quedaría sólo para vos. y ya más solo no puede ser... | |
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Tengo estos huesos hechos a las penas...
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Miguel Hernández Por Francisco Portillo | |
Tengo estos huesos hechos a las penas y a las cavilaciones estas sienes: penas que vas, cavilación que vienes como el mar de la playa a las arenas. Como el mar de la playa a las arenas, voy en este naufragio de vaivenes, por una noche oscura de sartenes redondas... | |
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Relato de Otelo
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Rodolfo Hinostroza Por Rodolfo Hinostroza | |
Cierta vez, en Aleppo, sí, fue en Aleppo donde me desgracié con ese turco circunciso: le ceñí con sus propias babas, y su lengua morada escupió lasplegarias, y así salvé mi vida. Esta vida que tan poco valía, y que hoy pesa en tusmanos como un cofre de ébano... | |
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Una mano dice adiós
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Jorge Meretta Por Jorge Meretta | |
Una mano inclinada levemente al vacío compuesta de breves huesos suicidas el instante mismo anticipándose al caer en un gesto de vaciarse. Un vacío con la forma de una mano levemente ordenada depuesta por suicidas instantes disipándose que caen... | |
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El INRI de los paisajes
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Raúl Zurita Por Raúl Zurita | |
Epílogo Cientos de cuerpos fueron arrojados sobre las montañas, lagos y mar de Chile. Un sueño quizás soñó que habían unas flores, que habían unas rompientes, un océano subiéndolos salvos desde sus tumbas en los paisajes... | |
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Gacela del amor imprevisto
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Federico García Lorca Por Cecilia Salerno | |
Nadie comprendía el perfume de la oscura magnolia de tu vientre. Nadie sabía que martirizabas un colibrí de amor entre los dientes. Mil caballitos persas se dormían en la plaza con luna de tu frente, mientras que yo enlazaba cuatro noches tu cintura, enemiga de la nieve... | |
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Vida, mi vida
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Alejandra Pizarnik Por Cristian Tonhaiser | |
Vida, mi vida, déjate caer, déjate doler, mi vida, déjate enlazar de fuego, de silencio ingenuo, de piedras verdes en la casa de la noche, déjate caer y doler, mi vida... | |
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Ala que no vuela
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Efraín Bartolomé Por Efraín Bartolomé | |
Aquí la selva Larga la soledad con que nos nutre Hora de lentos pies donde el puñal se hunde Raíz de luna helada sus venenos más fuertes Aquí el árbol anclado en el asombro: lagunas congregadas al silbo de serpientes El saraguato rasca su viejo cuerpo... | |
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Interior de casa
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Fina García Marruz Por Fina García Marruz | |
Éste es un pueblo pulcro, artístico. Jamás pintan un árbol en la lejanía como una mancha de verdor. Nunca está lejos para su corazón un árbol verde. Y así, le pintan cada hoja como si estuviera cerca de sus ojos, pues una madre, aunque esté lejos, no olvida ninguno de los gestos del hijo... | |
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Con la flor del domingo
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Con la flor del domingo ensartada en el pelo, pasean en la alameda antigua. La ropa limpia, el baño reciente, peinadas y planchadas, caminan, por entre los niños y los globos, y charlan y hacen amistades, y hasta escuchan la música que en el quiosco de la Alameda de Santa María... | |
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Te doy Claudia, estos versos
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Ernesto Cardenal Por Ernesto Cardenal | |
Te doy Claudia, estos versos, porque tú eres su dueña. Los he escrito sencillos para que tú los entiendas. Son para ti solamente, pero si a ti no te interesan, un día se divulgarán, tal vez por toda Hispanoamérica. Y si al amor que los dictó, tú también lo desprecias... | |
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Cuando yo muera...
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Antonio Porchia Por Darío Grandinetti | |
Cuando yo muera, no me veré morir, por primera vez... | |
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Masa
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César Vallejo Por Leonardo Sbaraglia | |
Al fin de la batalla, y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre y le dijo ¡No mueras; te amo tanto! Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo. Se le acercaron, dos y repitiéronle: ¡No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la vida! Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo... | |
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Me tienes en tus manos...
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Me tienes en tus manos y me lees lo mismo que un libro. Sabes lo que yo ignoro y me dices las cosas que no me digo. Me aprendo en ti más que en mí mismo. Eres como un milagro de todas horas, como un dolor sin sitio. Si no fueras mujer fueras mi amigo... | |
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Where is my man?
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Ana Rossetti Por Carmen Feito Maeso | |
Nunca te tengo tanto como cuando te busco sabiendo de antemano que no puedo encontrarte. Sólo entonces consiento estar enamorada. Sólo entonces me pierdo en la esmaltada jungla de coches o tiovivos, cafés abarrotados, lunas de escaparates... | |
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Romance sonámbulo
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Federico García Lorca Por Cecilia Salerno | |
Verde que te quiero verde. Verde viento. Verdes ramas. El barco sobre la mar y el caballo en la montaña. Con la sombra en la cintura ella sueña en su baranda verde carne, pelo verde, con ojos de fría plata. Verde que te quiero verde. Bajo la luna gitana, las cosas la están mirando y ella no puede mirarlas. Verde que te quiero verde... | |
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Cincuenta aniversario
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Roque Dalton Por Roque Dalton | |
Un hombre sale al patio trasero de su casa (ahí no llega nunca el duro viento del otoño) tiene en sus manos una pequeña copa de aguardiente y se mesa con cariño el cabello aquí las canas del hambre aquí las de aquel día en que fue héroe entre miles de héroes... | |
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Glorias (fragmento)
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Juan Gelman Por Federico Bonasso | |
Era rubia la pulpera de Santa Lucía? ¿Tenía los ojos celeste? ¿Y cantaba como una calandria la pulpera? ¿Reflejaban los ojos la gloria del día? ¿Era la gloria del día inmensa luz? Son preguntas inútiles para este invierno no se las puede echar al fuego para que ardan... | |
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Último sitio
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Enrique Estrázulas Por Enrique Estrázulas | |
Llevar detrás del murallón y el alma este candado aquí hierro caliente detrás del murallón donde las aguas mecen un vegetal, destiñen piedras. Llevarlo. Ya bebí la luz de junio y se me atora sucia entre las venas ya lloré al pie de un cálido peldaño ya olvidé a una mujer... | |
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Que sea pájaro pero que sea verdad...
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Eduardo Milán Por Eduardo Milán | |
Que sea pájaro pero que sea verdad. Faisán o terror nocturno pero verdadero. No más imágenes por imágenes, por piedad, por amor a los pies descalzos. Dame dinero pero verdadero. Un árbol en Alejandría para ir con Andrés. Somos espíritus viajeros. Vino, veneno, venas, venablos. Hasta… | |
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A la casa del día
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Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
A la casa del día entran gentes y cosas, yerbas de mal olor, caballos desvelados, aires con música, maniquíes iguales a muchachas; entramos tú, Tarumba, y yo, Entra la danza. Entra el sol. Un agente de seguros de vida y un Poeta. Un policía. Todos vamos a vendernos, Tarumba... | |
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Tedio
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Armando Uribe Arce Por Armando Uribe Arce | |
Dios mío por qué me has abandonado? ¡Porque tuyo no soy y no soy Dios! ¿Y por qué me has amanerado? Porque me aburrís tanto vos... | |
