|
25 poemas aleatorios en video | |
|
A veces los muertos...
| |
|
Jorge Meretta Por Jorge Meretta | |
A veces los muertos se confunden de calle, se equivocan de casa, de puerta, desordenan el cuarto, los libros, los retratos, para que un viento sople cada vez que dormimos las cenizas de Dios entre los vivos... | |
|
SefinÃ
| |
|
Juan Gelman Por DarÃo Grandinetti | |
Basta por esta noche cierro la puerta me pongo el saco guardo los papelitos donde no hago sino hablar de ti mentir sobre tu paradero cuerpo que me has de temblar... | |
|
Cielo blanco
| |
|
Hamlet Lima Quintana Por Hamlet Lima Quintana | |
No veo el cielo madre, sólo un pañuelo blanco no sé si aquella noche yo te estaba pensando o si un perfil de sombras me acunaba en sus brazos pero entré en otra historia con el cielo cambiado. No me duele la carne que se fue desgarrando... | |
|
Periplo
| |
|
José Kozer Por José Kozer | |
La racha canta la racha canta el huracanado viento en los batientes de la ventana: el golpe es verde, verde y cruje la corteza del árbol del jardÃn, crujen las dos blancas mecedores junto al aljibe llenándose, el agua del viento huracanado es impensable... | |
|
La memoria divina (fragmentos)
| |
|
Gabriela Mistral Por Cecilia Salerno | |
Si me dais una estrella, y me la abandonáis, desnuda ella entre la mano, no sabré cerrarla por defender mi nacida alegrÃa. Yo vengo de una tierra donde no se perdÃa. Si me encontráis la gruta maravillosa, que como una fruta tiene entraña purpúrea y dorada... | |
|
Domingo por la tarde
| |
|
Alfredo Fressia Por Alfredo Fressia | |
Domingo por la tarde, ya es la hora de contemplar la ausencia de mi rostro siete dÃas postergado. Nadie impedirá un domingo por la tarde que desarme lentamente mi mentón si la mueca de angustia ha sido en el silencio que abandona el secreto de los huesos y sólo fue sudor mi antiguo desaliento.... | |
|
Sólo sueñan cuando duermen
| |
|
Héctor Rosales Por Héctor Rosales | |
Mi padre tiene mil años que reverdecidos se posan en mi hombro. Yo soy mi hijo y he nacido un poco más tarde. Acabamos de llegar a la sustancia vivificadora del invierno, al reducto de arroz que impulsa nuestro vuelo alimentándolo... | |
|
Comentario VI
| |
|
Juan Gelman Por Juan Gelman | |
esta secreta unión que pasa en un punto muy interior del alma/ que debe ser donde estás vos/y donde tales son el deleite y la gloria y demás criaturas que pasan/conunidas como aguas de cielo que van a rÃo entrando a mar/o manos que por lados contrarios se hacen una... | |
|
Qué es el canto de los pájaros
| |
|
Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
Qué es el canto de los pájaros, Adán? Son los pájaros mismos que se hacen aire. Cantar es derramarse en gotas de aire, en hilos de aire, temblar. Entonces los pájaros están maduros y se les cae la garganta en hojas, y sus hojas son suaves, penetrantes, a veces rápidas. ¿Por qué?... | |
|
A la casa del dÃa
| |
|
Jaime Sabines Por Jaime Sabines | |
A la casa del dÃa entran gentes y cosas, yerbas de mal olor, caballos desvelados, aires con música, maniquÃes iguales a muchachas; entramos tú, Tarumba, y yo, Entra la danza. Entra el sol. Un agente de seguros de vida y un Poeta. Un policÃa. Todos vamos a vendernos, Tarumba... | |
|
No te salves
| |
|
Mario Benedetti Por Eusebio Poncela | |
No te quedes inmóvil al borde del camino no congeles el júbilo no quieras con desgana no te salves ahora ni nunca no te salves no te llenes de calma no reserves del mundo sólo un rincón tranquilo no dejes caer los párpados pesados como juicios... | |
|
Para traducir no hay que saber idiomas
| |
|
Floridor Pérez Por Floridor Pérez | |
Escribió un legendario poeta chino de la dinastÃa T ang: abandona a tiempo tu poesÃa o tu mujer. Tradujo un académico: ha pasado el tiempo de la poesÃa amorosa. Un sacerdote aseguró que decÃa: no se puede servir a dos señoras... | |
|
Las lÃneas paralelas del metro
| |
|
Alberto Blanco Por Alberto Blanco | |
Las vÃas del metro, vidas paralelas corren juntas pero no se tocan, cambia la escenografÃa más no cambia la trama, cambian los actores más no cambia el autor. El metro se balancea suavemente como un vaso de lágrimas que amenaza con desbordarse... | |
|
No he probado ningún vino...
| |
|
Antonio Porchia Por DarÃo Grandinetti | |
No he probado ningún vino superior a mi sangre... | |
|
Explico algunas cosas (fragmentos)
| |
|
Pablo Neruda Por Pablo Neruda | |
Preguntaréis: Y dónde están las lilas? Y la metafÃsica cubierta dé amapolas? Y la lluvia que a menudo golpeaba sus palabras llenándolas de agujeros y pájaros? Os voy a contar todo lo que me pasa. Yo vivÃa en un barrio de Madrid, con campanas, con relojes, con árboles... | |
|
Dios está podrido en dinero...
| |
|
Francisco Hernández Por Francisco Hernández | |
Dios está podrido en dinero, dice en voz baja un comerciante del pueblo. En sus eternos ratos libres, se entretiene devorando la imaginación de quienes no tienen para comer. ¿Quiere retratar al Todopoderoso? Meta su cámara en la boca de un pobre. | |
|
El INRI de los paisajes
| |
|
Raúl Zurita Por Raúl Zurita | |
EpÃlogo Cientos de cuerpos fueron arrojados sobre las montañas, lagos y mar de Chile. Un sueño quizás soñó que habÃan unas flores, que habÃan unas rompientes, un océano subiéndolos salvos desde sus tumbas en los paisajes... | |
|
Manifiesto (fragmento)
| |
|
Nicanor Parra Por Alberto Blanco | |
Señoras y señores ésta es nuestra última palabra nuestra primera y última palabra . Los poetas bajaron del Olimpo. Para nuestros mayores la poesÃa fue un objeto de lujo pero para nosotros es un artÃculo de primera necesidad: no podemos vivir sin poesÃa... | |
|
El gladiolo se enfermó...
| |
|
Marosa Di Giorgio Por Marosa Di Giorgio Lectura en francés Christophe Rouxel | |
El gladiolo se enfermó. Desde sus pavorosos cabellos rosados enviaba chispas a mi habitación. En todas sus bocas abiertas tenÃa lágrimas, rosas y, también huesos y peines. Aterrada clamé a la Virgen Llévalo, pero, la Virgen no se separaba de la estampa. Y él ardÃa como un brasero... | |
|
Quéjase de la suerte: insinúa su aversión a los vicios y justifica su divertimiento a las Musas
| |
|
Sor Juana Inés de la Cruz Por Ofelia Medina | |
En perseguirme, mundo, qué interesas? ¿En qué te ofendo, cuando sólo intento poner bellezas en mi entendimiento y no mi entendimiento en las bellezas? Yo no estimo tesoros ni riquezas, y asÃ, siempre me causa más contento poner riquezas en mi entendimiento que no mi entendimiento en las riquezas... | |
|
Septiembre 23/73
| |
|
Floridor Pérez Por Floridor Pérez | |
Un receptor dispara a quemarropa:...ha muerto Neruda... El locutor menciona el Poema 15 y lee el Bando 20. El cabo de guardia busca algo bailable y sigue el ritmo con la metralleta. Aquà en la isla el mar,y cuánto mar Pienso pedir un minuto de silencio, pero tardo horas y horas en sacar la voz… | |
|
Niño mÃo - de la gran Ocultadora
| |
|
Frida Kahlo Por Carmen Feito Maeso | |
Son las seis de la mañana y los guajolotes cantan. Calor de humana ternura. Soledad acompañada. Jamás en toda la vida olvidaré tu presencia. Me acogiste destrozada y me devolviste entera, Ãntegra. En esta pequeña tierra dónde pondré la mirada? ¡Tan inmensa, tan profunda!... | |
|
Muchachas que algún dÃa
| |
|
Ernesto Cardenal Por Ernesto Cardenal | |
Muchachas que algún dÃa leáis emocionadas estos versos y soñéis con un poeta: sabed que yo los hice para una como vosotras y que fue en vano... | |
|
Los amantes se encuentran
| |
|
Jorge Meretta Por Jorge Meretta | |
La noche se repliega los espejos se evaporan los cuerpos extienden sus fronteras gemelas para encontrarse en la gran confusión del sueño. Nadie darÃa un beso si no se quemara los labios... | |
|
Comunión plenaria
| |
|
Oliverio Girondo Por DarÃo Grandinetti | |
Los nervios se me adhieren al barro, a las paredes, abrazan los ramajes, penetran en la tierra, se esparcen por el aire, hasta alcanzar el cielo. El mármol, los caballos tienen mis propias venas. Cualquier dolor lastima mi carne, mi esqueleto... | |
