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25 poemas aleatorios en video

 
   Color de veneno Color de veneno de Frida Kahlo

   Frida Kahlo
      Por Carmen Feito Maeso    
primeros versos

Todo al revés. Yo? Sol y luna pies y Frida ...

 
   En este pueblo En este pueblo de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

En este pueblo, Tarumba, miro a todas las gentes todos los días. Somos una familia de grillos. Me canso. Todo lo sé, lo adivino, lo siento. Conozco los matrimonios, los adulterios, las muertes. Sé cuándo el poeta grillo quiere cantar, cuándo bajan los zopilotes al mercado...

 
   Niño mío - de la gran Ocultadora Niño mío - de la gran Ocultadora de Frida Kahlo

   Frida Kahlo
      Por Carmen Feito Maeso    
primeros versos

Son las seis de la mañana y los guajolotes cantan. Calor de humana ternura. Soledad acompañada. Jamás en toda la vida olvidaré tu presencia. Me acogiste destrozada y me devolviste entera, íntegra. En esta pequeña tierra dónde pondré la mirada? ¡Tan inmensa, tan profunda!...

 
   El son del ángel de la ciudad (fragmento) El son del ángel de la ciudad (fragmento) de Carmen Boullosa

   Carmen Boullosa
      Por Carmen Boullosa    
primeros versos

No oigo lo que tengo que decirles. La voz que saca de las palabras la chispa del frote, la antesala del fuego, no se presenta. Estoy sorda. Siento en la carne el dardo del llanto de la triste langosta canadiense: chilla cuando han de matarla. El animal ha venido aquí sólo a perseguir su muerte...

 
   Quéjase de la suerte: insinúa su aversión a los vicios y justifica su divertimiento a las Musas Quéjase de la suerte: insinúa su aversión a los vicios y justifica su divertimiento a las Musas de Sor Juana Inés de la Cruz

   Sor Juana Inés de la Cruz
      Por Ofelia Medina     
primeros versos

En perseguirme, mundo, qué interesas? ¿En qué te ofendo, cuando sólo intento poner bellezas en mi entendimiento y no mi entendimiento en las bellezas? Yo no estimo tesoros ni riquezas, y así, siempre me causa más contento poner riquezas en mi entendimiento que no mi entendimiento en las riquezas...

 
   La prosa es bella La prosa es bella de Eduardo Lizalde

   Eduardo Lizalde
      Por Eduardo Lizalde    
primeros versos

La prosa es bella —dicen los lectores—. La poesía es tediosa: no hay en ella argumento, ni sexo, ni aventura, ni paisajes, ni drama, ni humorismo, ni cuadros de la época. Eso quiere decir que los lectores tampoco entienden la prosa...

 
   Me encanta Dios Me encanta Dios de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Me encanta Dios. Es un viejo magnífico que no se toma en serio. A él le gusta jugar y juega, y a veces se le pasa la mano y nos rompe una pierna o nos aplasta definitivamente. Pero esto sucede porque es un poco cegatón y bastante torpe con las manos...

 
   Los he visto en el cine Los he visto en el cine de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Los he visto en el cine, frente a los teatros, en los tranvías y en los parques, los dedos y los ojos apretados. Las muchachas ofrecen en las salas oscuras sus senos a las manos y abren la boca a la caricia húmeda y separan los muslos para invisibles sátiros. Los he visto quererse...

 
   Del mito Del mito de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Mi madre me contó que yo lloré en su vientre. A ella le dijeron: tendrá suerte. Alguien me habló todos los días de mi vida al oído, despacio, lentamente. Me dijo: ¡vive, vive, vive! Era la muerte.

 
   Dios está podrido en dinero... Dios está podrido en dinero... de Francisco Hernández

   Francisco Hernández
      Por Francisco Hernández    
primeros versos

Dios está podrido en dinero, dice en voz baja un comerciante del pueblo. En sus eternos ratos libres, se entretiene devorando la imaginación de quienes no tienen para comer. ¿Quiere retratar al Todopoderoso? Meta su cámara en la boca de un pobre.

 
   Cuento de dos jardines (fragmentos) Cuento de dos jardines (fragmentos) de Octavio Paz

   Octavio Paz
      Por Octavio Paz    
primeros versos

Una casa, un jardín, no son lugares: giran, van y vienen. Sus apariciones abren en el espacio otro espacio, otro tiempo en el tiempo. Sus eclipses no son abdicaciones: nos quemaría la vivacidad de uno de esos instantes si durase otro instante. Estamos condenados a matar al tiempo: así morimos…

 
   Diego... Diego... de Frida Kahlo

   Frida Kahlo
      Por Carmen Feito Maeso    
primeros versos

Diego Verdad es, muy grande, que yo no quisiera, ni hablar, ni dormir ni oír, ni querer. Sentirme encerrada, sin miedo a la sangre, sin tiempo ni magia, dentro de tu mismo miedo y dentro de tu gran angustia, y en el mismo ruido de tu corazón...

 
   Siéntate ahí... Siéntate ahí... de Francisco Hernández

   Francisco Hernández
      Por Francisco Herrnández    
primeros versos

Siéntate ahí, sobre esa piedra, la más blanca, a la entrada de la casa en ruinas. Abre las piernas. Así. Ahora sube la izquierda al escalón, el menos claro, y permite al rebozo acomodarse en la rodilla. ¿Te quitaste el cinturón de castidad como te lo pedí?...

 
   Tu cuerpo está a mi lado Tu cuerpo está a mi lado de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Tu cuerpo está a mi lado fácil, dulce, callado. Tu cabeza en mi pecho se arrepiente con los ojos cerrados y yo te miro y fumo y acaricio tu pelo, enamorado. Esta mortal ternura con que callo te está abrazando a ti mientras yo tengo inmóviles mis brazos. Miro mi cuerpo...

 
   Años Años de Frida Kahlo

   Frida Kahlo
      Por Carmen Feito Maeso    
primeros versos

Esperar con la angustia guardada, la columna rota, y la inmensa mirada, sin andar, en el vasto sendero... Moviendo mi vida cercada de acero...

 
   Postigo Postigo de Efraín Bartolomé

   Efraín Bartolomé
      Por Efraín Bartolomé    
primeros versos

Llaman a la puerta Es de noche y están tumbando la puerta Todos duermen Duerme la oscuridad El viento inmensoinmensamente duerme su inmenso sueño Duerme la noche Duermen las estrellas Pero en mi casa llaman con una piedra enorme que golpea iracunda contra el portón...

 
   Si sobrevives... Si sobrevives... de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Si sobrevives, si persistes, canta, sueña, emborráchate. Es el tiempo del frío: ama, apresúrate. El viento de las horas barre las calles, los caminos. Los árboles esperan: tú no esperes, es el tiempo de vivir, el único...

 
   El peatón El peatón de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Se dice, se rumora, afirman en los salones, en las fiestas, alguien o algunos enterados, que Jaime Sabines es un gran poeta. O cuando menos un buen poeta. O un poeta decente, valioso. O simplemente, pero realmente, un poeta. Le llega la noticia a Jaime y éste se alegra...

 
   La muerte siempre trae… La muerte siempre trae… de Francisco Hernández

   Francisco Hernández
      Por Francisco Hernández    
primeros versos

La muerte siempre trae una cámara en las manos. Dentro de ella gira, sin misericordia, un rosario donde cada cuenta es el centro de un sistema solar. La muerte se regocija cuando, vestidos de arlequines, Posamos junto al retrete en un rincón del patio. Pero ella oculta su ropaje de monstruo...

 
   Sólo en sueños... Sólo en sueños... de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Sólo en sueños, sólo en el otro mundo del sueño te consigo, a ciertas horas, cuando cierro puertas detrás de mí. ¡Con qué desprecio he visto a los que sueñan, y ahora estoy preso en su sortilegio, atrapado en su red! ¡Con qué morboso deleite te introduzco en la casa abandonada...

 
   Lento, amargo animal... Lento, amargo animal... de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Lento, amargo animal que soy, que he sido, amargo desde el nudo de polvo y agua y viento que en la primera generación del hombre pedía a Dios. Amargo como esos minerales amargos que en las noches de exacta soledad maldita y arruinada soledad sin uno mismo trepan a la garganta...

 
   Los amorosos Los amorosos de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Los amorosos callan. El amor es el silencio más fino, el más tembloroso, el más insoportable. Los amorosos buscan, los amorosos son los que abandonan, son los que cambian, los que olvidan. Su corazón les dice que nunca han de encontrar, no encuentran, buscan...

 
   El tigre El tigre de Eduardo Lizalde

   Eduardo Lizalde
      Por Eduardo Lizalde    
primeros versos

Hay un tigre en la casa que desgarra por dentro al que lo mira. Y sólo tiene zarpas para el que lo espía, y sólo puede herir por dentro, y es enorme: más largo y más pesado que otros gatos gordos y carniceros pestíferos de su especie, y pierde la cabeza con facilidad, huele la sangre...

 
   La procesión del entierro La procesión del entierro de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

La procesión del entierro en las calles de la ciudad es ominosamente patética. Detrás del carro que lleva el cadáver, va el autobús, o los autobuses negros, con los dolientes, familiares y amigos. Las dos o tres personas llorosas, a quienes de verdad les duele, son ultrajadas por los cláxones vecinos...

 
   Todo amor es nieve Todo amor es nieve de Carmen Boullosa

   Carmen Boullosa
      Por Carmen Boullosa    
primeros versos

Todo amor es nieve no importa, como dicen estos días los anuncios del subway, How deep is your love/nor/What do you love? Aparece en la ciudad como un milagro, la nieve, es vestigio vivo de algo tan antiguo como un dios que tenía poderes, un dios que hacía de las zarzas fuego...