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25 poemas aleatorios en video

 
   Puerta del ocotal... Puerta del ocotal... de Efraín Bartolomé

   Efraín Bartolomé
      Por Efraín Bartolomé    
primeros versos

Puerta del ocotal Lugar del Señor Negro Territorios donde Votán reina en la noche y en el día Y hablan las fuentes Oigo una voz desde el fondo del Tiempo: Este es el territorio que di a mi descendencia Y la descendencia: Esculpí fechas y sucesos en la piedra Pulí jadeíta y turquesas...

 
   La bala del Centauro La bala del Centauro de Eduardo Lizalde

   Eduardo Lizalde
      Por Eduardo Lizalde    
primeros versos

Miro desde la barra la ebanistería pomposa y centenaria y los espejosde azogue soñolientos situados al oriente en el gran bar de La Ópera en su género, el solo arquitectónico supérstite de nuestro desmedrado Centro Histórico ; y me solazo con el cándido ademán de los turistas habituales...

 
   Tepeyólotl: Corazón del monte Tepeyólotl: Corazón del monte de Efraín Bartolomé

   Efraín Bartolomé
      Por Efraín Bartolomé    
primeros versos

Todavía llegaba el gato grande a hacer perjuicio a veces Todavía se oían los rumores Se oía que un relámpago entró y no dejó más señas que unas manchas de sangre Todavía se ponía de puntas el vello de la espalda ante la huella hundida bien marcada en el lodo fresco...

 
   Entigrecido vuelvo... Entigrecido vuelvo... de Eduardo Lizalde

   Eduardo Lizalde
      Por Eduardo Lizalde    
primeros versos

Entigrecido vuelvo a las cantinas el medio día justo hace de fuego el mundo, la tierra en esta jungla, tan lejana del mar , sediento de cerveza muy fría y sólo como el tigre en esas horas con un cuaderno, un lápiz en la mano. La cantina es neutral, hay tregua en ella de razas y fortunas y de ideologías...

 
   Bajo mis manos crece Bajo mis manos crece de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Bajo mis manos crece, dulce, todas las noches. Tu vientre suave, manso, infinito. Bajo mis manos que pasan y repasan midiéndolo, besándolo, bajo mis ojos que lo quedan viendo toda la noche. Me doy cuenta de que tus pechos crecen también, llenos de ti, redondos y cayendo...

 
   Postigo Postigo de Efraín Bartolomé

   Efraín Bartolomé
      Por Efraín Bartolomé    
primeros versos

Llaman a la puerta Es de noche y están tumbando la puerta Todos duermen Duerme la oscuridad El viento inmensoinmensamente duerme su inmenso sueño Duerme la noche Duermen las estrellas Pero en mi casa llaman con una piedra enorme que golpea iracunda contra el portón...

 
   Espero curarme de tí Espero curarme de tí de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me receto tiempo, abstinencia, soledad. ¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No es mucho, ni es poco, es bastante...

 
   El amor es otra cosa, señores El amor es otra cosa, señores de Eduardo Lizalde

   Eduardo Lizalde
      Por Eduardo Lizalde    
primeros versos

Uno se hace a la idea, desde la infancia, de que el amor es cosa favorable puesta en endecasílabos, señores. Pero el amor es todo lo contrario del amor, tiene senos de rana, alas de puerco. Mídese amor por odio. Es legible entre líneas. Mídese por obviedades...

 
   Los pericos Los pericos de Alberto Blanco

   Alberto Blanco
      Por Alberto Blanco    
primeros versos

Hablan todo el día y entrada la noche a media voz discuten con su propia sombra y con el silencio. Son como todo el mundo9472;los pericos 9472; de día el cotorreo, de noche malos sueños. Con sus anillos de oro en la mirada astuta, las plumas brillantes y el corazón inquieto por el lenguaje...

 
   Quéjase de la suerte: insinúa su aversión a los vicios y justifica su divertimiento a las Musas Quéjase de la suerte: insinúa su aversión a los vicios y justifica su divertimiento a las Musas de Sor Juana Inés de la Cruz

   Sor Juana Inés de la Cruz
      Por Ofelia Medina     
primeros versos

En perseguirme, mundo, qué interesas? ¿En qué te ofendo, cuando sólo intento poner bellezas en mi entendimiento y no mi entendimiento en las bellezas? Yo no estimo tesoros ni riquezas, y así, siempre me causa más contento poner riquezas en mi entendimiento que no mi entendimiento en las riquezas...

 
   Julito (1) Julito (1) de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Dice Julito que este soldadito de plomo que tiene en la mano recibió un balazo en la nuca y cuando estaba en el suelo vino una serpiente y le mordió la pierna. Éste ya no sirve, dice, y lo coloca bocabajo y le echa unos trapos sucios encima. Los tres soldaditos que le quedan...

 
   Oídos con el alma... (fragmento final) Oídos con el alma... (fragmento final) de Octavio Paz

   Octavio Paz
      Por Octavio Paz    
primeros versos

Oídos con el alma, pasos mentales más que sombras, sombras del pensamiento más que pasos, por el camino de ecos que la memoria inventa y borra: sin caminar caminan sobre este ahora, puente tendido entre una letra y otra. Como llovizna sobre brasas dentro de mí los pasos pasan hacia…

 
   Nada comparable a tus manos... Nada comparable a tus manos... de Frida Kahlo

   Frida Kahlo
      Por Carmen Feito Maeso    
primeros versos

Nada comparable a tus manos ni nada igual al oro-verde de tus ojos. Mi cuerpo se llena de ti por días y días, eres el espejo de la noche, la luz violenta del relámpago, la humedad de la Tierra. El hueco de tus axilas es mi refugio, mis yemas tocan tu sangre...

 
   Nombra el poeta... Nombra el poeta... de Eduardo Lizalde

   Eduardo Lizalde
      Por Eduardo Lizalde    
primeros versos

Nombra el poeta con un silencio ante la cosa oscura, con un grito ante el objeto luminoso. Pero ¿qué cosa dicen de las cosas los nombres? ¿Se conoce al gallo por la cresta guerrera de su nombre, gallo? ¿Dice mi nombre, Eduardo, algo de mí?...

 
   Me tienes en tus manos... Me tienes en tus manos... de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Me tienes en tus manos y me lees lo mismo que un libro. Sabes lo que yo ignoro y me dices las cosas que no me digo. Me aprendo en ti más que en mí mismo. Eres como un milagro de todas horas, como un dolor sin sitio. Si no fueras mujer fueras mi amigo...

 
   El tigre en celo... El tigre en celo... de Eduardo Lizalde

   Eduardo Lizalde
      Por Eduardo Lizalde    
primeros versos

El tigre en celo es como un pozo de semen, como un brazo de río: más de cincuenta veces en un día copula y se descarga largamente en la hembra, como un cielo encendido en éxtasis perpetuo, una tormenta de erecciones. Y la hembra que aúlla o vocaliza...

 
   El agua desdichada El agua desdichada de Efraín Bartolomé

   Efraín Bartolomé
      Por Efraín Bartolomé    
primeros versos

Todo quiere ser aguaQuiere licuarse la montaña entera Las atalayas hunden en el río sus leves pies calcáreos Quemados por la boca espumeante del calor loscactos arden amando ya su polvosu ceniza que un día descenderá sobre las aguas Se quieren agua el lirio y la sombra y la piedra...

 
   Sólo en sueños... Sólo en sueños... de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Sólo en sueños, sólo en el otro mundo del sueño te consigo, a ciertas horas, cuando cierro puertas detrás de mí. ¡Con qué desprecio he visto a los que sueñan, y ahora estoy preso en su sortilegio, atrapado en su red! ¡Con qué morboso deleite te introduzco en la casa abandonada...

 
   Donde habla la ceniza Donde habla la ceniza de Efraín Bartolomé

   Efraín Bartolomé
      Por Efraín Bartolomé    
primeros versos

Con regusto de ciervo entre las fauces el puma tiene sed Su pupila apuñala el corazón del aire Todo futuro es verde Entrar ahí Dejar en las espinas la piel y la memoria Ser sobre el humus sol que se arrastra y trastorna su espina dorsal como los gatos Entrar hasta que no se note si es sangre o clorofila...

 
   Los amorosos Los amorosos de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Los amorosos callan. El amor es el silencio más fino, el más tembloroso, el más insoportable. Los amorosos buscan, los amorosos son los que abandonan, son los que cambian, los que olvidan. Su corazón les dice que nunca han de encontrar, no encuentran, buscan...

 
   Pies para qué los quiero... Pies para qué los quiero... de Frida Kahlo

   Frida Kahlo
      Por Carmen Feito Maeso    
primeros versos

Pies para qué los quiero si tengo alas para volar...

 
   dos no sirve es malo... dos no sirve es malo... de Frida Kahlo

   Frida Kahlo
      Por Carmen Feito Maeso    
primeros versos

dosno sirve es malo. Luna... pésimo y sol es banal...¿verdad? superficial ¿de acuerdo? Sí claro rómpelo...

 
   Profilaxis Profilaxis de Eduardo Lizalde

   Eduardo Lizalde
      Por Eduardo Lizalde    
primeros versos

Los amantes se aman, en la noche, en el día. Dan a los sexos labios y a los labios sexos. Chupan, besan y lamen, cometen con sus cuerpos las indiscreciones de amoroso rigor, mojan, lubrican, enmielan, reconocen. Pero al concluir el asalto...

 
   Julito (2) Julito (2) de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Mamá, tengo la barriga llena de hambre, dice. Y la mamá ríe y le trae la leche. Al rato, ya dormido, se sobresalta y mueve los brazos y las piernas. La mano de la madre le acaricia la espalda, se queda quieto. En su plácido rostro el corazón descansa. Vienen las estrellas en aviones...

 
   Ya no le echen tierra Ya no le echen tierra de Carmen Boullosa

   Carmen Boullosa
      Por Carmen Boullosa    
primeros versos

Patria no: Tierra mía. Hermana que sólo en ti cumplió mi cuna. Sangre de mi sangre, padre de mi padre, madre de mi madre y de mis abuelas, amiga mía y enemiga, el escorpión y su nido de que habló Paz. Tierra no eres, sino agua: El río Pánuco con sus cascadas...